fbpx Las mejores alforjas para viajar preparado en bicicleta (Actualizado: diciembre 2019) · CompraMejor.es Saltar al contenido
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Las mejores alforjas para viajar preparado en bicicleta

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El uso cada vez más extendido de la bicicleta no solo con fines deportivos o vinculados a la naturaleza sino como medio de transporte en la ciudad ha derivado en un extenso catálogo de complementos.

Entre ellos, las bolsas y alforjas ocupan un lugar muy destacado por su utilidad. Y en este análisis hemos elegido como nuestras favoritas las Doocoler con tres piezas. Las llamadas alforjas-puente. Por su capacidad, versatilidad y óptima relación calidad-precio.

A tener en cuenta

Sobre las alforjas de bicicleta en general, por si no es usted un experto, hay que tener en cuenta:

La capacidad, el material con el que están elaboradas, la división en compartimentos y, por supuesto, el precio (al que, en algunos casos, hay que sumar el transportín adecuado para fijarlas con garantías).

Otros de los aspectos importantes es que sean lo más herméticas posible para evitar que entre, por ejemplo, polvo de los caminos y que cuenten con una óptima portabilidad una vez se baja de la bici. Es decir, que incluyan correas o asas para su traslado. Que no resulta un detalle menor cuando bajamos de la bici.

Los compartimentos, como se señalaba, también resultan muy eficaces con el fin de mantener el orden en el equipaje que se lleva.

El objetivo genérico de estas alforjas es ir pedaleando lo más ligero posible. Por eso la capacidad elegida dependerá de las necesidades reales que se puedan presentar.

También el confort y la durabilidad son parámetros imprescindibles para optar por unas u otras. Y por supuesto, el tipo de bicicleta. Porque de nada sirve una bolsa o unas alforjas estéticamente llamativas si no son útiles.

Importante: Para ahormar la compra a las características técnicas de la bicicleta hay que tener en cuenta, principalmente, el eje de la rueda y el tipo de freno que lleva.

¿Dónde se colocan?

Prácticamente por todo el cuadro de la bicicleta. Las hay que se instalan en el portaequipaje de atrás y hay bolsas que se fijan al manillar, el cuadro o el sillín.

Recordar, como se advertía al principio, que la estructura metálica de fijación (transportín, portabultos o portaequipajes), salvo que el producto se adapte a la que viene de serie, principalmente en las urbanas o de paseo, supone un gasto adicional.

En todo caso, la seguridad en la sujeción es indispensable en unas bolsas o alforjas que, en determinados casos debido a la orografía del trayecto, se verán sometidas a intensos movimientos.

Las que se fijan a la tija del sillín, con un único punto de anclaje, suelen ser para modelos de bicis con doble suspensión que, por esta característica, no permiten la fijación de portabultos traseros.

Los portabultos fijados en la parte delantera (manillar o incluso en la rueda fijado con unas abrazaderas) suelen utilizarse como complementos del trasero, el más común. Y, como es evidente, el conjunto completo sólo es recomendable para viajes de varios días que requieren un equipaje de mayor entidad.

Sin duda, el sistema más usado por las alforjas es el anclado en la parte trasera. Tanto en versión deportiva como urbana. Y, como queda dicho, sus mecanismos de instalación varían en función de las características de las bicicletas a las que se acoplan.

De este modo, hay soportes específicos para modelos con frenos de disco y otros más versátiles que sirven para cualquier tipo de bicicleta.

¿De qué material?

Con carácter general, las bolsas y alforjas más demandadas y prácticas son de material impermeable por ser las más versátiles. El motivo es evidente: hasta en verano te puede caer una tormenta.

Por supuesto, hay otras opciones.

La cordura es un material que resiste muy bien los roces, pero no es impermeable. Otra de sus ventajas es que transpira mejor que otros materiales, factor a tener en cuenta cuando, por ejemplo, se mezcla ropa limpia y sucia.

Las fabricadas en plástico ofrecen una amplia variedad muy vinculada a la calidad del material. Por ejemplo, suelen estar reforzadas con nylon y cada empresa trabaja duro para logar la mayor impermeabilidad.

Esa ventaja de ser inmune al agua tiene, en el extremo opuesto, un claro inconveniente como es la falta total de transpiración. Cuando emprendemos un viaje en bicicleta será inevitable meter en las alforjas la ropa sucia, y el plástico asegura el mantenimiento del olor derivado de ello.

También están en el mercado, en la gama media-alta, las mixtas. El exterior está revestido de cordura, y por tanto resiste bien la abrasión, y por dentro de plástico para garantizar la impermeabilidad.

Los portabultos de cuero tienen una función eminentemente estética (a precio de capricho) con modelos en muchas ocasiones de línea retro.

Muy importante es el peso de cada una de ellas en función del material. Porque se trata de ir cuanto más ligero mejor.

¿Cómo elijo el transportín?

Cada portabultos exige un transportín específico en el que fijarlo, aunque hay modelos que se pueden adaptar a varias bolsas o alforjas.

En cualquier caso, la elección de las sujeciones está vinculada a la clase de frenos que lleve la bicicleta (sean de disco o no lo sean) y al tamaño de la rueda (lo habitual es que los transportines abarquen desde las 26 (665 milímetros de neumático exterior) a las 29 pulgadas (622 mm.).

También al material con el que está fabricada la bici. Por ejemplo, las de carbono precisan de un transportín concreto ya que carecen de agujeros en el cuadro.

Igual caso se da en las de doble suspensión que por su diseño demandan unos anclajes determinados.

Con carácter general se ha de buscar el modelo que posibilite el acople más sencillo de los portabultos.

Consejos generales

Los cierres deben ser seguros y cómodos, aunque hay matices en función de la duración del trayecto.

Si se trata de llevar lo básico para darse una vuelta (llaves, móvil, monedero, barrita energética…) es fundamental que su cierre y apertura sea lo más simple posible con objeto, por ejemplo, de poder maniobrar en marcha y coger lo necesario (evidentemente el lugar de ubicación ha de ser el manillar).

Si se precisan bolsas o alforjas de mayor tamaño para meter ropa u objetos más grandes, se debe buscar la seguridad del cierre por encima de su sencillez de acceso. Cuanto más hermética, mejor. Principalmente en recorridos campestres.

En muy aconsejable que se reparta de manera equitativa el peso a ambos lados de la bicicleta para facilitar su estabilidad.

Las bolsas de manillar se suelen reservar para cosas de valor o a las que se recurra durante la marcha. Si se compra con correa resulta más útil para llevarla encima cuando se baje de manera puntual de la bicicleta.

Las alforjas traseras suelen reservarse para ropa, saco de dormir o elementos propios de una acampada si ese es el objetivo previsto. Para ello también se aprovecha la parrilla o superficie superior entre alforja y alforja.

Como refuerzos de sujeción conviene usar pulpos de goma planos para que dejen menos marca.

A partir de aquí una selección de diez artículos que abarcan las variedades posibles para viajar preparado en bicicleta.

La ideal para el Camino de Santiago, Docooler Bicicleta Multifuncional

Útil, resistente, con buena capacidad y una relación calidad-precio muy valorada. Especialmente práctica para bici de montaña.

La bolsa superior se puede disgregar del conjunto, lo que incrementa su versatilidad de uso (por ejemplo, entra sin problema un ordenador portátil de 15.6 pulgadas).

Las dimensiones también facilitan que no haya problema de roce al pedaleo ya que son cortas, pero con una capacidad interior mayor de lo que aparentan.

Se recomienda para trayectos muy populares como el camino de Santiago ya que se ajusta bastante a las necesidades que surjan.

Tamaño adecuado, peso ligero y buena sujeción al portabultos hacen de estas alforjas nuestras preferidas en su gama.

Como objeción puntual, una advertencia: se presentan como resistente al agua, pero realmente la impermeabilidad es mejorable en situaciones climatológicas adversas.

Entre los tres recipientes se pueden transportar unos 15 kilos de equipaje y/o utensilios sin problema de desplazamiento.

Sirven para cualquier tamaño de rueda (hay que recordar que en este aspecto lo importante es adquirir el portabultos adecuado para la bicicleta).

Por adaptabilidad, la Vaude Silkroad

Cuenta con una ventaja importante, como es su adaptación a los portabultos de serie que traiga la bicicleta, o al que se le haya instalado sin que haya que buscar uno específico y afrontar un gasto adicional.

Su interior tiene más cabida y posibilidades que lo que su apariencia hace pensar. Obviamente no está ideada para viajes largos, pero resulta más que suficiente para proveerse de algo de ropa, herramientas o cámaras de bici de repuesto (añade además un compartimento de fuelle para ganar espacio).

También es muy valorada la funda para la lluvia que incluye. Está pues diseñada para excursiones cortas con un portabidones adicional en la parte trasera.

El tamaño de los velcros, por estrechos, es uno de los mínimos reproches planteado por alguno de los usuarios.

Los detractores de las alforjas laterales, por las molestias al pedalear que, potencialmente, puedan surgir, ven en este producto una alternativa ideal.

Para tener el móvil siempre a mano, Zjchao Bolsa Bicicleta Frontal 2-Lados

Para llevar lo imprescindible muy a mano. El espacio es suficiente para llevar, por ejemplo, un repuesto de cámara o una herramienta además de los objetos personales más básicos.

La abertura transparente para el móvil en el frontal es muy valorada por los usuarios ya que permite usar el terminal si es necesario de una manera muy accesible y cómoda.

Los ‘contras’ aluden a la entrada de agua en caso de lluvia y a problemas en el material de fabricación o en los acabados (caso de las costuras).

En todo caso hay que tener en cuenta que es un producto muy económico sin grandes pretensiones más allá de llevar lo imprescindible con comodidad.

De gama alta, Vaude Aqua Back

En la gama alta por precio, pero también por calidad en dos aspectos fundamentales: un material de calidad y un fácil acople al transportín.

Fabricadas en lona sin PVC son altamente herméticas y resistentes al agua. A ello se suma un diseño sobrio pero, a su vez, estéticamente llamativo que las hace versátiles en su uso.

La rigidez del plástico del fondo, sin embargo, las hace poco recomendable para ir a pie con ellas si del campo se trata. En ciudad son algo más llevaderas, por las asas.

Otra de las grandes ventajas es la adaptación a cualquier transportín y que su capacidad está muy bien valorada pese a no ser aparatosas.

La durabilidad de estas alforjas es otro de los aspectos más destacados.

Económica, la BTR Alforja para Manillar

Muy económica y accesible. Tiene buena capacidad de almacenaje con bolsillos laterales complementarios.

Se le puede enganchar una correa para usarla a pie. Cuenta con una estructura rígida y un protector que evita daños en objetos sensibles como puede ser, por ejemplo, una cámara de fotos.

Al estar en el manillar es una alforja muy adecuada para meter un maillot de repuesto o un chubasquero por si cambia la meteorología.

Algunos problemas detectados en las costuras. En todo caso, buena relación calidad-precio.

Para viajes largos, M-Wave Traveller

Para viajes de más largo recorrido. Muy económica para su tamaño. Tres componentes que, a su vez, de pueden transformar en mochila o maleta.

Su peso, como es lógico por su capacidad, está por encima de la media y, por tanto, hay que pensar que supondrán un lastre para el pedaleo que solo se justifica por la naturaleza del viaje.

Por eso hay que calibrar bien cuáles van a ser las necesidades. Llevan unas planchas para que se mantengan rígidas, pero su permeabilidad es mejorable y no las hace muy eficaces en el caso de lluvia.

Para ciclistas urbanos, Ortlieb Front-Roller City

Alforjas específicas para rueda delantera de una de las marcas punteras del sector.

Muy resistente, ligera y fácil de usar, aunque en su diseño se eche acaso de menos un bolsillo externo de rápido acceso.

Pensada para ciclistas urbanos. Impermeable y muy fácil de limpiar. Vistoso diseño y muy versátil para usarse a pie, agarrada del asa.

La pequeña… Selighting Impermeable

Bolsa pequeña para anclar al sillín. Se hace mediante correas y, en casos puntuales, con los vaivenes de la orografía pueden aflojarse. No sobraría reforzar la sujeción si el viaje va a ser por campo o montaña.

Además de los objetos personales (que pueden ubicarse en un bolsillo independiente) permite meter incluso más de una prenda de ropa o unas zapatillas.

Más estética que funcional, Tourbon alforjas multifunción

Alforjas que priman la estética sobre la funcionalidad con ese toque retro reservado a determinados modelos de bicicleta.

En todo caso, cumple sobradamente con la utilidad que se le presupone: llevar en ella móvil, tablet o portátil pequeño, carpetas, libros y objetos personales.

El asa y las hebillas le convierten en una bolsa perfectamente utilizable desmontada del portabultos.

Para bicicletas plegables, Mlec tech Bolsa de Bicicleta

Especialmente apta para bicicletas plegables. Muy económica. Adaptable a los portabultos de serie hasta los 15 cm de ancho. A partir de esa medida, según alguna de las objeciones específicas, las correas se quedan cortas.

Buen tamaño y resistencia del material, aunque la sujeción es mejorable. Por su precio resulta una buena compra para este tipo de usuarios.

Última actualización el 2019-12-12 at 13:00 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados