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Los mejores televisores de pantalla OLED

El televisor, ya no es un aparato que se limita a mostrarnos cosas de una manera más o menos aceptable. En pleno siglo XXI exigimos a nuestra televisión una calidad de imagen que esté a la altura de lo que estamos viendo.

Queremos calidad cine para ver las películas, o calidad de color a plena definición para sentarnos ante un documental de naturaleza. O un verde fantástico para disfrutar del fútbol viendo y sintiendo el balón casi como si lo fuésemos a chutar nosotros.

El televisor ha pasado de ser un aparato que en su esencia nos divierte y nos entretiene, sin más, a convertirse en artilugio digno de los más sibaritas de la imagen. Son las cosas de los avances tecnológicos.

Incluso los amantes de los videojuegos, los gamers, que hasta hace poco sólo optaban por la diversión, se han convertido en uno de los grupos de público más exigentes, por aquello de la enorme calidad de los gráficos.

Para nosotros, los defensores de la calidad de la imagen, los expertos han nominado algunos de los mejores televisores con pantalla OLED, y el ganador en su categoría es el LG OLED55C7V Smart TV 4K.

Rebajas

¿En qué debo fijarme para elegir un televisor?

Elegir un televisor no es tarea sencilla si analizamos cada uno de sus componentes. Cada característica determina la calidad total de la imagen y las prestaciones que puede brindar un televisor.

Tecnología y tipo de panel

Entre un televisor y otro puede haber una gran diferencia aunque los dos tengan la misma resolución. Porque también dependerá mucho de la tecnología capaz de aportarle el diferencial de más luminosidad e intensidad en los colores.

OLED (Organic Light Emitting Diode)

La tecnología de los paneles OLED es completamente distinta a la tecnología LED, ya que no necesitan retro iluminación. Se compone de una sola capa en la que se contienen los diodos orgánicos, que son los generadores de la luz. En este caso no se iluminan grupos de píxeles, sino que cada pixel trabaja de forma individual, pudiéndose apagar por completo, con lo cual conseguimos un negro perfecto.

También conseguimos colores más puros, mayor contraste, un mejor ángulo de visión y no se difuminan las imágenes al tener mucho movimiento. Las pantallas son más delgadas que con la tecnología LED, pero tienen menor brillo y un precio mucho mayor.

QLED (Quality Light Emitting Diode)

La tecnología de los paneles QLED la ha desarrollado Samsung para competir directamente con la tecnología OLED y destacar por encima de otras compañías, aunque la réplica la tiene LG con su tecnología Nano Cell.

Se trata de una técnica LED muy avanzada que permite de manera individualizada iluminar los píxeles, con lo que consigue más brillo produciendo mejor luz y colores. Así logra mejorar en gran medida los ángulos de visión, aunque para obtener negros puros sigue estando por debajo de las pantallas OLED.

Tecnología del color

Los televisores 4K siguiendo la norma Rec 2020, ofrecen una mayor gama cromática con una gradación del color alta. Esto significa que se visualizan más colores y el salto de uno a otro es muy gradual, aunque depende del panel instalado en el televisor. Cuanto mayor sea la tecnología de color del panel, mayor número de colores producirá, mayor gradación entre ellos y mayor brillo, consiguiendo imágenes más realistas.

  • Panel de 8 bit: Los paneles de 8 bit pueden mostrar un máximo de 16,8 millones de colores con una variación de 257 tonos entre cada color RGB.
  • Panel de 10 bit: Los paneles de 10 bit pueden mostrar más de 1.000 millones de colores con una variación de 1024 tonos entre cada color RGB. Al haber tantas variaciones para un mismo color, se producen imágenes más naturales y suaves.
  • Panel de 12 bit: Los paneles de 12 bit pueden mostrar más de 68.000 millones de colores con una variación de 4.096 tonos entre cada color RGB. Esta es la tecnología que utiliza Dolby Vision.

Tratamiento de la luz y del color

La tecnología HDR (High Dynamic Range) supone una mejora apreciable en la luz y el color de los televisores 4K. Un gran salto en la calidad de imagen por aportar unos colores y una iluminación más realistas frente al SDR (Stándar Dynamic Range).

Reproduce una amplia gama de luminancia, con lo que genera más niveles de intensidad entre las zonas más oscuras y las más claras de la imagen que se visualiza. Así consigue un mayor nivel de detalle, proporcionando unos blancos más luminosos y unos negros más intensos al mismo tiempo. Existen 4 estándares de HDR en el mercado, no compatibles entre sí:

  • HDR 10: Este estándar lo utilizan plataformas como Netflix, Amazon Prime Video, Blu-ray 4K UHD y las videoconsolas PS4 Pro, Xbox One X y los PC´s. Los parámetros del HDR 10 son fijos y es muy utilizado por tratarse de un estándar gratuito.
  • Dolby Vision: Dolby Laboratories lanzó su propio estándar más exigente bajo su propia licencia (no gratuito) muy usado en el cine e incluido también en algunos Blu-ray 4K UHD. Los valores del HDR no son fijos pudiendo tener diferentes valores en diferentes escenas de una película. Este estándar ofrece mayor calidad pero está menos extendido porque hay que pagar una licencia para poder usarlo.
  • HDR 10+: Creado por Samsung, Panasonic y 20th Century Fox, y de momento sólo disponible en contenidos de estas marcas. Este estándar permite diferentes parámetros del HDR dentro de una misma película, como hace Dolby Visión, pero su uso es gratuito.
  • HLG (Hybrid Log Gamma): Utilizado por la BBC y algunos canales de Reino Unido y Japón. Este estándar se pretende usar en las transmisiones televisivas junto con la señal SRD, para hacer llegar calidad de imagen a la televisión diaria.

Cada marca de televisor decide qué formatos puede soportar, aunque el más usado es el HDR10 por su compatibilidad y por ser un estándar gratuito. Hay marcas que soportan varios estándares, aunque solo se activa el estándar que contenga la imagen emitida, cambiando de estándar si la imagen cambiara.

Para concluir con este tema decir que se pueden ver imágenes HDR con el estándar SDR, al igual que se pueden ver imágenes Dolby Vision con el estándar HDR, pero no se activarán las mejoras de imagen ni de iluminación. Siempre estará limitada la imagen al estándar soportado por el televisor.

Tamaño de pantalla, resolución y distancia de visionado

Para elegir el tamaño de pantalla adecuado hay que tener en cuenta la distancia a la que se utilizará el televisor y la resolución del mismo.

El tamaño de pantalla de los televisores viene reflejado en pulgadas (1” = 2,54 cm), esta medida lo que indica es la diagonal de la pantalla, que va ligada a la relación de aspecto.

El estándar más común de relación de aspecto es 16:9 (pantalla alargada o panorámica), es decir, cada 16 cm de longitud de pantalla, habrá 9 cm de altura. Otros estándares muy comunes son el 16:10 (muy similar al 16:9) y el 4:3 (pantalla prácticamente cuadrada) aunque este último es mucho más antiguo y está en desuso.

La resolución de pantalla indica cuántos píxeles (puntos) tiene. A mayor cantidad de puntos, con mejor detalle se mostrarán las imágenes y menos “pixeladas” se verán (también llamado aliasing).

A día de hoy las resoluciones más comunes son Full HD con 1.920×1.080 píxeles y 4K UHD con 3.840×2.160 píxeles, cuatro veces mayor que la resolución Full HD. La resolución HD Ready (1.280×720 píxeles) ya se ha quedado obsoleta para los televisores de primeras marcas, aunque todavía hay algunas que los tienen en stock.

La resolución no es más que la cantidad de puntos que tiene la pantalla, pero no es lo mismo para una pantalla de un smartphone que para un televisor de 50”, de ahí el concepto de puntos por pulgada o densidad de píxeles por pulgada (ppp, ppi o dpi). Este valor indica los puntos que caben en una pulgada cuadrada; a mayor valor, mayor calidad y definición de la imagen.

Para conseguir un visionado óptimo de la pantalla, hay que tener en cuenta qué uso vamos a darle. Si vamos a ver canales de TV que la mayoría no emiten ni siquiera en Full HD, o si vamos ver Blu-ray 4K Ultra HD, Netflix o videojuegos de última generación que sí usan la tecnología 4K.

Y también hay que analizar a qué distancia vamos a situar la televisión: si es muy cerca y la pantalla es muy grande veremos las imágenes píxeladas, si es lejos y muy pequeña la pantalla, perderemos gran cantidad de detalles de la imagen observada.

Los expertos, a través de las indicaciones de los fabricantes, recomiendan una distancia de visionado que varía según la resolución y el tamaño de la pantalla. Estas fórmulas desarrolladas de manera empírica nos ayudan a saber la distancia a la que se debe situar la pantalla, a través del tamaño de la misma y su resolución:

  • Para una resolución Full HD (1.920×1.080 píxeles): la distancia recomendada (en metros) se obtiene de multiplicar por 2.6 la medida de la diagonal de la pantalla. Y para conocer esa medida en metros tenemos que multiplicar la medida que nos da la marca (si está en pulgadas) por 0.0254 (para conseguir la conversión)
  • Para una resolución 4K UHD (1.920×1.080 píxeles): La distancia recomendada (en metros) se obtiene de multiplicar por 1.3 la diagonal de la pantalla, que si viene en pulgadas podremos convertirla a metros multiplicando por 0.0254

Por ejemplo, para una televisión de 49” de diagonal, 4K UHD, la distancia recomendada en metros es = 1.3 x 49 x 0.0254 = 1,62 metros aproximadamente.

Otro aspecto a tener en cuenta es que el ángulo de visión del observador debe situarse entre un máximo de 7º por encima del centro de la pantalla, y un máximo de 15º por debajo del centro de la pantalla, para conseguir una perspectiva óptima de la misma.

De todas maneras, los optometristas recomiendan una distancia al televisor no inferior a 3 metros para el cuidado de la visión.

Tasa de refresco

La tasa de refresco, también conocida como frecuencia de refresco, es un valor que indica el número de veces que cambia una imagen por segundo, es decir, la cantidad de imágenes que se muestran a cada segundo y se mide en hercios (Hz). En la industria del videojuego esta cantidad de imágenes por segundo se le denomina FPS (frames per second).

Para un televisor 4K UHD esta tasa es recomendable que se encuentre entre los 100 y los 120 Hz, para no cansar la vista y que los cambios de imagen sean más fluidos.

Los canales de televisión suelen emitir a 50 Hz y las películas se graban a 24 Hz, es decir, 24 imágenes por segundo de grabación. Los videojuegos rondan entre los 30 o 60 FPS.

Si por ejemplo la tasa de refresco de un televisor es de 100 Hz y estamos viendo una película (24 Hz), el procesador de imagen del televisor tiene que interpolar imágenes vacías entre las imágenes de la película para conseguir la tasa de 100 Hz. Si el procesador de imagen es bueno, esa interpolación pasará inadvertida, pero si no, puede provocar un difuminado de la imagen.

A mejor procesador de imagen, mayor precio del televisor, aunque tengan la misma resolución 4K UHD. Hay televisores baratos que solo permiten 30 Hz, siendo suficiente para ver películas, pero no válidos para utilizarlos como monitores de videojuegos.

Tiempo de respuesta

Este parámetro no es muy importante para visualizar películas o canales de televisión, pero es vital si queremos conectarle un PC o una consola a nuestro televisor. El tiempo de respuesta (input lag) es la diferencia de tiempo que pasa desde que pulsamos una tecla del ordenador o un botón del mando de la consola hasta que se hace efectiva esa pulsación en la pantalla.

Para uso como pantalla de videojuegos ese valor no tiene que ser superior a 45 ms, si no, notaremos un retraso entre las órdenes que mandamos y la visualización de las mismas, dando sensación de movimientos bruscos o ‘a golpes’. El HDR provoca un pequeño retardo aunque la cifra puede ser menor de 45 ms o darnos la opción de desactivarlo para videojuegos.

Altavoces

Bien es sabido que los altavoces integrados de los televisores planos no son un gran atractivo, porque un buen altavoz precisa una cantidad de volumen importante, muy limitado en los televisores planos. Hoy en día no es demasiado problema, puesto que le podemos agregar a nuestro televisor una barra de sonido o un sistema de altavoces para disfrutar de un sonido de excelente calidad. Estos dispositivos tienen un precio asequible.

Conectividad y conexiones

Si queremos sacarle el máximo rendimiento a nuestro televisor, tendremos que recurrir a una alta conectividad tanto cableada como inalámbrica. Cada vez son más habituales los contenidos en resolución 4K, con lo cual necesitamos un ancho de banda grande.

La conexión más importante es el puerto HDMI. Estos puertos ofrecen conectividad ‘Plug’ and ‘Play’ y un gran ancho de banda. Es deseable contar con un puerto HDMI 2.0b para que pueda soportar contenidos 4K con tecnología HDR. Se puede convertir un puerto HDMI 2.0 a la versión HDMI 2.0b actualizando el firmware (la gran mayoría de dispositivos permiten esta actualización).

Es importante también contar con conexión a internet. Esta conexión puede ser por cable o de forma inalámbrica. Hoy en día puede quedarse corta una conexión de red a 100 Mbps o inalámbrica con Wi-Fi tipo N si reproducimos contenidos en 4K con HDR o servicios en streaming. Tendremos que optar por un puerto Ethernet Gigabit (1.000 Mbps) o conexión inalámbrica Wi-Fi tipo AC (envía y recibe datos a la vez) para tener un ancho de banda mayor.

Otro puerto que aporta versatilidad a nuestro televisor es el puerto USB, muy útil para leer documentos, ver fotografías y vídeos a través de un disco duro externo o un pendrive. Usando este puerto algunos fabricantes permiten grabar los canales de TV a una unidad externa o utilizarse como toma de alimentación.

La conectividad Bluetooth es aconsejable para conectar sistemas de sonido externos, aunque lo mejor es que cuente con un puerto óptico para no perder calidad de sonido.

No está de más tener otros puertos como los RCA analógicos, salida coaxial digital o que uno de los puertos HDMI soporte audio (HDMI ARC) para conectar el sistema de cine en casa.

Es aconsejable que el sintonizador digital de TV sea del tipo DVB-T2 para soportar contenidos emitidos en 4K en un futuro próximo.

¿Tecnología 3D o 2D?

Podemos optar por la tecnología 3D que permite visualizar a través de unas gafas polarizadas las imágenes como si salieran de la pantalla del televisor. Hay dispositivos que convierten las imágenes 2D en tridimensionales (los más caros) y otros que permiten visualizar los contenidos 3D, pero no convertir 2D a 3D (los más económicos). Es un extra más que podemos tener en cuenta para elegir nuestro nuevo televisor.

Smart TV y Streaming

Las plataformas Smart TV permiten, a través de sus menús sencillos, intuitivos y control por voz (en algunos casos), acceder a contenidos de Internet y a servicios en streaming.

Cada fabricante tiene su propia plataforma Smart TV. LG la llama WebOs, en Samsung la llaman Smart Hub, Android TV en Sony y FirefoxOS en Panasonic.

Estas plataformas nos ofrecen un gran abanico de contenidos y nos posibilitan navegar por internet e incluso descargar e instalar nuevas aplicaciones en la memoria interna de nuestro televisor (suelen montar una memoria de 8 o 16 Gb para almacenamiento).

Uno de los mayores atractivos de las plataformas Smart TV es el acceso a los servicios en Streaming como pueden ser los populares Netflix o YouTube, convirtiendo el televisor en dispositivo de entretenimiento sin límites.

Es importante comprobar el movimiento y la navegación por las diferentes aplicaciones, sin ralentización ni parones y con un menú fluido. Para ello el hardware interno ha de ser potente, tal y como poseen los televisores de gama media y alta.

Es interesante también que integre tecnología de streaming como Wi-Fi Direct, Miracast, DLNA o Chromecast para enviar contenido desde tu tablet o tu móvil directamente al televisor, de forma inalámbrica y sin preocuparnos de cable alguno.

El favorito: LG OLED55C7V Smart TV 4K (55”)

Rebajas

En calidad de imagen a día de hoy, no hay nada que supere a la tecnología OLED, sobre todo en la profundidad y espectacularidad del negro, que se aprecia mucho más en ambientes oscuros, aunque no deja de sorprender también con blancos muy puros; y en éste sentido LG es puntero en el mercado OLED.

Con un aspecto cuidado, de líneas finas y marco imperceptible, LG pretende que nada nos distraiga de la calidad de su imagen. La base plateada permite reunir bajo una anilla todos los cables de conexión, pero no ocultarlos, así que los tendremos ordenados pero quedarán vistos detrás del televisor.

En la parte superior, la pantalla tiene un grosor inferior a 5 mm, gracias a que la tecnología OLED no necesita retroiluminación del panel. En la parte inferior se encuentra toda la electrónica y las conexiones del televisor reunidas bajo una cobertura de plástico blanca, con un espesor inferior a 47 mm. Es cierto que en la parte superior da sensación de fragilidad al ser la pantalla tan fina, pero si queremos colgarla en la pared no tendremos ningún problema, puesto que es sumamente resistente gracias al soporte estándar VESA, que soporta sin problema alguno los ligeros 17,3 kg que pesa el televisor.

Cabe destacar una vez más que la tecnología OLED consigue el único negro puro, haciendo que el resto de colores brillen gracias a la ausencia de la retroiluminación, y que sería imposible de conseguir con la tecnología LED. Monta un panel de 10 bit que consigue reproducir el 98,5 % del espacio DCI-P3, estándar de color muy utilizado en el cine por el proyector digital y más amplio en su gama cromática, situándose por encima de ¡1.000 millones de colores con una variación de 1.024 tonos!

El brillo, que alcanza los 1.000 nits, genera unos blancos perfectos. Otra de las bondades de la tecnología OLED es el contraste, que se considera infinito, es decir, negros puros y blancos puros, invariables en los 180º de visión que permite la pantalla.

En la generación de imágenes no tiene competencia, 1.000 veces más rápido generando imágenes que el mejor LED del mercado, ideal para videojuegos y espectacular para visualizar cine en alta resolución.

En cuanto al tratamiento de la luz y del color, cuenta con HDR10, HDR Dolby Vision, HDR HLG, HDR Technicolor y HDR Converter que procesa las imágenes sin HDR dándole el efecto de brillo y colorido como si de una imagen con HDR se tratara. Al tener todos los estándar en su haber, podremos disfrutar al 100% de los contenidos HDR, tecnología que supone una mejora apreciable en la luz y en el color de los televisores 4K, consiguiendo un gran salto en la calidad de imagen y aportando unos colores y una iluminación más realistas.

Otras tecnologías que ayudan en la calidad de imagen son el procesador de color “Master Engine” y las funciones “Pixel Dimming”, encendiendo y apagando cada pixel de manera individualizada y “Ultraluminancia”; todas encargadas de mejorar el brillo y el nivel de detalle en cada imagen.

La resolución de imagen 4K Ultra HD con 3.840×2.160 píxeles junto con el formato de la pantalla es 16:9, dará la sensación de que la ver el televisor éste nos envuelve, mientras jugamos a los videojuegos o miramos una película.

La calidad del sonido es muy buena en comparación con otros dispositivos, sabiendo que no es el fuerte de los televisores planos. Cuenta con un sistema de sonido de 40 W de los cuales 20 W son para resaltar los graves mediante un wofer. A través de sus 2.2 canales de sonido, LG ha conseguido la certificación especial Dolby Atmos que consigue un sonido envolvente de 360º más parecido a la realidad, ya que el sonido viaja en todas direcciones convirtiéndose en un sistema de sonido surround; ayudado por la función “Smart Sound Mode” y el decodificador DTS.

Tiene un procesador de 4 núcleos, que le permite mucha velocidad al sistema operativo WebOS 3.5 que contiene estas Smart TV. Debido a su calidad de imagen podremos visualizar contenidos de alta calidad 4K HDR de las plataformas Netflix, Amazon Prime Video y YouTube. La navegación por estas plataformas es más sencilla gracias al mando “Magic Remote” incluido, cuya utilización es muy similar a los mandos de la consola Nintendo Wii. El menú es muy fácil de organizar y personalizar a nuestro gusto, y con capacidad para cuantas aplicaciones queramos instalar. Las app tanto para Android como para Apple, pueden convertir tu dispositivo móvil en el control remoto que gobierna este televisor.

Para brindar conectividad inalámbrica cuenta con Wi-Fi AC con tecnología WiDi, Miracast y DLNA, para transmitir audio y video desde nuestros dispositivos móviles; y Bluetooth para transferir datos de un dispositivo a otro, o para usar auriculares inalámbricos con esta tecnología.

Para algunos expertos la conectividad se queda un poco corta, pero cuenta con lo necesario: 4 puertos HDMI 2.0, 2 puertos USB 2.0, 1 puerto USB 3.0 (grabador), 1 puerto jack 3,5 mm, 1 salida óptica de audio digital, 1 puerto RS-232C, 1 toma de antena RF con decodificador digital DVB-T2, 1 toma digital coaxial para televisión por satélite, 1 entrada AV y 1 puerto Ethernet RJ-45. Es verdad que no posee conectividad analógica, pero con la tecnología de última generación que tiene este televisor, conectar algún dispositivos analógicos sería muchísima calidad de imagen y de sonido.

Con una clasificación energética A, el televisor no es muy eficiente en cuanto a consumo energético se refiere, pero no podemos tenerlo todo.

Otras opciones

SONY KD-55A1 Smart TV 4K OLED (55”)

Nombrado “The Best of the Best” en la categoría de diseño de los prestigiosos premios Reddot Awards 2017, y ganador del premio CES 2018 Innovation Awards, ya dice bastante.

Aluminio, cristal y tela son los materiales que componen este diseño integral de Sony. Un fino marco perimetral casi imperceptible de aluminio, la pantalla de cristal con un grosor finísimo y tela que forra su soporte trasero a modo de caballete, donde se alberga el subwoofer, las conexiones y la electrónica.

El soporte único entre los televisores, proporciona un grado de inclinación a la pantalla, obligándonos a colocar el dispositivo a baja altura si queremos tener un buen ángulo de visión perpendicular al panel. Cabe destacar una pieza que une la pantalla con el soporte, la cual es clave para la generación del sonido, muy peculiar también. Nos permite colgarlo en la pared pero perdería el gran atractivo de su diseño.

El panel OLED fabricado por LG para la firma japonesa, contiene con 8 millones de pixeles, con iluminación propia y controlados de manera independiente, con una garantía de gran calidad de imagen con negros profundos, colores realistas y gran contraste. El tamaño de 55” es perfecto para disfrutar al máximo de todo tipo de detalles y la resolución 4K Ultra HD con 3.840×2.160 píxeles, ofrece un realismo al alcance de muy pocos dispositivos.

El procesamiento de la imagen corre a cargo del procesador 4K HDR Processor X1 Extreme, ayudado en la transición del movimiento por la tecnología “Motionflow XR”, para que la relación entre las imágenes sea de total fluidez, lográndolas limpias, nítidas y superrealistas. Otras tecnologías como la “Triluminos Display” o “Live Colour”, mejoran la claridad de la imagen, el color y el contraste, obteniendo excelentes resultados en cuanto a calidad. El contraste infinito como buen OLED, es espectacular, logrando colores muy vivos gracias al panel de 10 bit y al procesador de imagen. Consigue reproducir el 100% del espacio DCI-P3, estándar de color muy utilizado en el cine, el 75% de la paleta cromática REC2020 y la gama WRGB con el color blanco como parte de la combinación Red/Green/Blue, disminuyendo así el tiempo de respuesta de los píxeles. En resumen colores muy vivos y muy atractivos.

Aunque el brillo es alto, alcanzando los 1.000 nits (1.000 Cd/m2) no llega a los 1.500 o 2.000 nits que ofrece la tecnología QLED desarrollada por Samsung, pero a cambio tendremos mucha más profundidad de color en general, con blancos y negros prácticamente perfectos.

Con un tiempo de respuesta de 30 ms y una frecuencia de refresco de 120 Hz, es ideal para los gamers más exigentes, pudiendo llevar las imágenes del videojuego al límite sin que el televisor las distorsione en lo más mínimo.

El ángulo de visión lateral abarca los 180º sin variaciones, aunque el ángulo de inclinación del dispositivo nos obligue a colocarlo más bajo para tener una buena perpendicular visual con el centro de la pantalla, un poco raro al principio pero enseguida nos acostumbraremos.

La tecnología HDR mejora notablemente la calidad de la imagen aportando mayor realismo a la misma. Soporta y reproduce los formatos HDR10 y HLG. También dispone de un conversor a HDR de imágenes que no lo son llamado “Object-based HDR remaster”.

El sistema Smart TV con arquitectura Android TV 6.0 actualizable y navegador Opera, nos permite instalar un montón de aplicaciones que en otros sistemas no podríamos gracias a Play Store, siendo uno de los sistemas más completos que podemos tener en un televisor. No faltan los accesos directos a las plataformas más famosas de video en streaming como Netflix o YouTube entre otras. Google Play Music y Google Play Películas, junto con todos los juegos de tecnología Android son los contenidos que podemos descargar y guardar en los 16 Gb de memoria interna que posee el dispositivo.

El mando a distancia es muy normalito, pero se puede compensar con alguna app que transforman nuestro smartphone o nuestra tablet en el control remoto perfecto.

Cuenta con conectividad inalámbrica Wi-Fi AC con tecnología Chromecast, Wi-Fi Direct, Miracast y DLNA, para transferencias sin cables desde otros dispositivos y Bluetooth 4.1 para transferir datos desde nuestros móviles al televisor o para usar auriculares inalámbricos Bluetooth.

Posee una gran conectividad gracias a sus puertos: 4 puertos HDMI 2.0 (1 de ellos ARC), 2 puertos USB 2.0, 1 puerto USB 3.0 (grabador), 1 salida óptica de audio digital, 1 toma de antena RF con decodificador digital DVB-T2, 2 tomas digitales por cable coaxial para televisión por satélite, 1 toma de video compuesto y 1 puerto Ethernet RJ-45, y también una ranura Common Interface +.

En cuanto a sonido, “Acoustic Surface” es un concepto ideado por Sony. Con una potencia total de 50W, repartida en 4 altavoces de 10 W y un subwoofer de 10 W, que mediante unos controladores, la pantalla vibra y se convierte en un altavoz gigante, para conseguir una armonía perfecta y un sonido envolvente. Es un gran sistema de sonido, punto débil en los televisores planos, pero no en este. Soporta los formatos Dolby Pulse y DTS Digital Surround.

Ante tanta tecnología, asombra su clasificación energética B, una falta de equilibrio clara entre alta tecnología de imagen y pobre eficiencia energética.

Philips 55POS9002 Smart TV 4K OLED (55”)

Este impresionante televisor de 55” y formato 16:9, nos deja asombrados no solo por ser bonito, sino también por la tecnología que nos brinda: monitor OLED con tecnología “Ambilight”, para disfrutar de nuestra mejor película o serie en el ambiente acogedor de nuestro querido hogar.

La tecnología “Ambilight” exclusiva de Philips, consiste en proyectar iluminación perimetral (en sus laterales y en la parte superior) a través de unas luces LED alrededor de la pantalla. Según el contenido que se esté visualizando el televisor elegirá automáticamente la iluminación más adecuada, para sumergirnos en la propia pantalla e de lleno en la visualización, incluso el “Ambilight” se puede personalizar a nuestro gusto. Una auténtica experiencia visual muy cercana al cine.

El televisor se monta sobre una base hueca que le brinda gran estabilidad a la par que elegancia. Con colores plateados algo brillantes, marco y base se integran perfectamente con la pantalla. Con un grosor inferior a 50 mm y un peso de 16,81 kg, el dispositivo se puede montar en pared mediante el anclaje VESA o colocar sobre un mueble.

El panel de tecnología OLED tiene una resolución de 4K Ultra HD con 3.840×2.160 píxeles, contraste infinito y negros profundos. “P5 Perfect Picture Engine” es un motor de procesamiento de imagen que optimiza de forma digital todo el contenido visualizado, con el cual obtendremos negros más profundos, blancos más brillantes, mayor nitidez en la imagen y colores mucho más vivos. Al procesar la imagen de este modo se consigue cubrir el 99% del espacio de color DCI-P3.

Destaca por su tecnología HDR, en cierta medida gracias al sistema HDR Perfect, consiguiendo imágenes realistas muy nítidas y colores muy vivos. También incluye otras tecnologías como Resolución Ultra y Micro Dimming que ayudan a una experiencia visual aún más. Tiene una relación de luminancia del 65%, muy buena en relación con televisores similares.

Si queremos utilizar el televisor como monitor de juegos, no tendremos problema, porque sus 60 Hz nativos de tasa de refresco son más que suficientes.

Philips nos sorprende con un mando a distancia muy versátil, por delante como cualquier otro mando de televisión y por detrás con un teclado completo con un touch-pad en medio para usarlo como el ratón de un ordenador portátil y muy cómodo para navegar por internet.

Este Smart TV incorpora sistema Android 6.0, que nos permite tener todo el contenido de Google Play, para instalar cuantas aplicaciones queramos en su memoria interna de 16 Gb y así personalizarlo a nuestro gusto. Cuenta con un procesador de 4 núcleos para navegar a toda velocidad por la red con el navegador Ópera o disfrutar de las plataformas de video en streaming más famosas. Con las aplicaciones para móvil o tablet que ofrece Philips, podremos tener el control total del televisor en nuestro dispositivo móvil.

Como viene sucediendo desde hace tiempo, la conectividad de Philips en un punto fuerte. Cuenta con 4 puertos HDMI 2.0 ARC (soportando uno de ellos MHL), 2 puertos USB 2.0 (uno de ellos grabador), 1 puerto jack 3,5 mm, 1 salida óptica de audio digital, 1 toma de antena RF con decodificador digital DVB-T2, 1 toma digital coaxial para televisión por satélite, 1 entrada por componentes (Y/PB/PR), 1 entrada de video compuesto, 1 puerto Ethernet RJ-45 y una ranura Common Interface +.

En cuanto a conectividad inalámbrica se refiere, este televisor cuenta con Wi-Fi AC con tecnología SimplyShare, para conectar nuestros dispositivos móviles al televisor, pero no tiene Bluetooth.

Cuenta con 30 W como potencia total del conjunto de altavoces y tecnología de 3 anillos. Philips vuelve a apostar por el sistema de tratamiento de sonido DTS HD, otorgándole al televisor gran nitidez sonora y bajos profundos. El sistema de sonido se queda un poco escaso con respecto al resto de sus tecnologías, quizás debería ser un poco más impresionante, y por el contrario, es muy normal.

En eficiencia energética Philips podría mejorar bastante, ya que el televisor posee una clasificación energética tipo B, afectando el equilibrio entre eficiencia y tecnología.

Panasonic TX-65EZW1004 Smart TV 4K OLED (65”)

La pantalla está montada sobre un marco ultra-fino de líneas rectas y color gris grafito, simulando al acero lijado. Tiene una base un tanto peculiar, pues incorpora en ella el sistema de sonido unido a la pantalla a través de una pata en forma de V, aportando estabilidad al conjunto.

El panel de la pantalla es de tecnología OLED, fabricado por la marca surcoreana LG especialmente para Panasonic. El tamaño de 65” en formato 16:9 es ideal como pantalla de cine en casa. Con un peso de 20,5 kg y compatible con el estándar VESA, nos permite colgarlo en pared o apoyarlo sobre un mueble.

La tecnología de 10 bit del panel le brinda una gran cantidad de colores, que junto con su resolución 4K Ultra HD con 3.840×2.160 píxeles, deleitará a más de uno.

Panasonic aporta a este panel toda su electrónica puntera, como la tecnología “Master OLED HDR”, que permite conseguir a través de un filtro un negro absoluto. Con un brillo de 800 nits (800 Cd/m2) y contraste infinito, este televisor Panasonic es capaz de reproducir el 99% del espectro de color DCI-P3 y el 71% del espectro Rec2020.

Equipado con el procesador de color Studio Color HCX 2 ajustado por expertos de Hollywood Labs, hace que las imágenes en HDR que se muestran sean nítidas, brillantes, de negros perfectos y colores impresionantes por su realismo, tal y como un cineasta quiere mostrar a su audiencia en el cine. El sello Ultra HD Premium y el certificado THX 4K que posee este televisor, nos garantiza que las imágenes reproducidas en este dispositivo, son la experiencia más cercana al cine en casa que se pueda tener.

El dispositivo incorpora tecnología HDR compatible con los estándares HDR10 y HLG, para poder disfrutar del contenido HDR de diferentes maneras.

Con una tasa de refresco de 120 Hz nativos y un tiempo de respuesta de 25 ms, es todo lo que los gamers necesitan para llevar sus videojuegos al límite en cuanto a calidad de video.

El sistema de sonido desarrollado junto a los especialistas de la marca Technics, incluye 4 altavoces de 20 W, para agudos, rango medio y subwoofer, otorgándole una asombrosa cifra de 80 W de sonido envolvente bajo la etiqueta “Surround Sound Pro” y los certificados Dolby Digital y Dolby Digital Plus.

Su sistema operativo es el Firefox 2.5, acelerado con un procesador de 4 núcleos, permitiéndonos navegar, usar nuestras aplicaciones favoritas o visualizar en streaming las plataformas más famosas; a una velocidad impresionante.

En cuanto a conectividad inalámbrica, cuenta con Wi-Fi AC (doble vía) y Bluetooth. Cuenta también con tecnología DLNA, Wi-Fi Direct y Hbbtv para reproducir los archivos de nuestros dispositivos móviles de forma cómoda e inalámbrica.

Su fuerte son las conexiones: 4 puertos HDMI 2.0, 2 puertos USB 2.0, 1 puerto USB 3.0, 1 puerto jack 3,5 mm, 1 salida óptica de audio digital, 1 toma de antena RF con decodificador digital DVB-T2, 2 tomas digitales coaxiales para televisión por satélite, 1 entrada por componentes (Y/PB/PR), 1 entrada de video compuesto, 1 puerto Ethernet RJ-45, 2 ranuras Common Interface + 1.3 y 1 ranura para tarjetas SD; uno de los televisores más completos en cuanto a conexiones.

Posee una clasificación energética tipo B, pudiendo ser mejorable.

Samsung 55Q7FN Smart TV 4K QLED (55”)

Rebajas

Dice el refrán, que a río revuelto, ganancia de pescadores, y así es. En la encarnizada lucha por alzarse con el liderazgo en el mercado de los televisores, las dos marcas surcoreanas, Samsung y LG no hacen más que innovar e investigar nuevas tecnologías.

Así se hizo LG con el mercado de los OLED, siendo la marca referente para los demás. Sin embargo, como Samsung es el líder en ventas de televisores, no da su brazo a torcer y continua con la investigación de la tecnología LED, dando como resultado, la tecnología QLED; similar en calidad a OLED pero diferente en su funcionamiento.

A Samsung no le vale solo con destacar a nivel tecnológico, también quieren destacar a nivel de diseño. El marco ultra-fino plateado, apenas visible, hace que nos centremos en la pantalla, diseñada con un panel muy fino de 47 mm y una base para ocultar los cables.

La base en forma de T plateada simulando acero pulido, soporta perfectamente los 17,5 kg que pesa. Samsung también ofrece otros dos modelos de sus bases, para complacer todos los gustos. Si por el contrario quisiéramos colgarlo de la pared, la marca nos ofrece el soporte “No Gap” para que quede totalmente pegada a la pared como si de un cuadro se tratase.

Samsung también ha diseñado la conexión casi invisible, que reúne toda la información que recibe y envía el televisor a través de un solo cable fino (incluso la electricidad), que puede ocultarse en la base o en la pared. Este cable se enlaza a su vez con una caja externa de conexiones llamada “One Connect”, que centraliza todas las conexiones del televisor; y que puede quedar oculta dejando el televisor a la vista completamente limpio de cableado.

El televisor cuenta con un panel de 55”, con resolución 4K Ultra HD con 3.840×2.160 píxeles, en un formato de 16:9. Los 10 bit del panel son capaces de reproducir el 100% del espectro de color DCI-P3. El panel de tecnología QLED con mejora Quantum Dot consigue alcanzar un brillo de 1.500 nits, muy superior al brillo conseguido por la tecnología OLED. Este panel consigue negros muy intensos, ayudado por el control de iluminación “Local Dimming” y la tecnología propia “Ultra Black”; pero la iluminación del panel al ser del tipo “Edge Led”, sigue teniendo sus mejoras. Consigue negros muy buenos, sin llegar a ser negros puros de la tecnología OLED, pero a su vez consigue colores más vivos y brillantes que con OLED.

La tecnología QLED tiene mayor vida útil que la tecnología OLED al tratarse de LED inorgánicos; si bien aún está un pequeño paso por detrás de la tecnología OLED, alcanza gran calidad de imagen y nitidez.

Nos encontraremos con tecnología HDR+, aunque la llaman QHDR 1500. Es compatible con los estándares HDR10+ y HLG, para poder disfrutar de contenido HDR de diferentes maneras. El motor de imagen “Q Engine”, aporta colores muy vivos, nitidez, excelente visual de las imágenes en movimiento y un contraste ajustado a cada escena; para conseguir una calidad de imagen muy cercana a OLED, pero con componentes no orgánicos.

Cuenta con un Modo Gaming que controla la tasa de refresco y el tiempo de respuesta, para que los gamers podamos disfrutar de los juegos con una calidad de imagen excepcional.

Este Smart TV operado por un procesador de 4 núcleos, incorpora el sistema Smart Hub propio de Samsung junto con el navegador Opera, que nos garantiza entretenimiento y diversión sin límites con un set de funciones para todos los gustos. Con un amplio catálogo de aplicaciones gracias a SmartThings, podemos tener cualquier aplicación en nuestro televisor u optar por los servicios en streaming en resolución 4K que ofrece Netflix, HBO, Amazon Prive Video, YouTube o Spotify entre otras apps.

Además, el televisor viene con el mando a distancia “One Remote Control”, que nos permite controlar todos los dispositivos conectados con el modo “One Connect”. También nos permite gestionar las aplicaciones o navegar cómodamente a través de internet ayudados por su función de control de voz que integra un micrófono en el mando, opción disponible siempre y cuando el televisor esté conectado a una red inalámbrica Wi-Fi.

En cuanto a conectividad, ya se ha mencionado que el televisor se conecta a una caja de conexiones externa llamada One Connect, conectado a ésta mediante un solo cable oculto en la base, evitando así ver todas las conexiones en la parte trasera. Esta mini caja externa tiene 4 puertos HDMI 2.0, 3 puertos USB 2.0 (uno de ellos grabador), 1 puerto Ethernet RJ-45, 1 salida óptica de audio digital (compatible con Dolby Digital Plus y DTS), 1 toma de antena RF con decodificador digital DVB-T2, 1 toma digital coaxiales para antena parabólica, conector Ex-Link (RS-232C) y 1 ranura Common Interface + 1.4.

También podremos tener conectividad Wi-Fi AC, Bluetooth (compatible con Miracast y con auriculares inalámbricos con esta tecnología), las funciones DLNA y Wi-Fi Direct para compartir archivos multimedia desde cualquier dispositivo móvil conectado a la misma red Wi-Fi.

El televisor dispone de la función de “Auto Detección” capaz de reconocer qué dispositivo has conectado para acceder a este al instante; y que junto con la aplicación “Smart View” diseñada para poder controlar fácilmente el televisor desde nuestro móvil o tablet, nos brindan una conexión total. Si es cierto que se echa en falta una salida de audio jack de 3,5 mm.

El televisor incorpora un sistema de audio de 4.1 canales y un subwoofer, con una potencia total de 40 W: 20 W para sonidos medios, 10 W para agudos a través de los altavoces tweeters y 10 W para bajos a través del subwoofer. Cuenta con el certificado Dolby Digital Plus y aunque tiene muy buena calidad de sonido, estos sistemas de audio se quedan cortos ante la espectacularidad de la imagen.

Si bien posee un sensor eco que regula el brillo de la imagen según la iluminación de la habitación para gastar menos electricidad, posee una clasificación energética tipo B.

Última actualización el 2018-09-24 at 03:28 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados