Saltar al contenido
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content

Timbres para ir más seguro sobre la bicicleta este verano

El mejor timbre de bicicleta
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos: 5,00 de 5)
Cargando...

Artículo actualizado el

El timbre de la bicicleta es mucho más que un clásico complemento.

Más allá de su diseño o sonido tiene una función principal de seguridad tanto para el ciclista como para los peatones o vehículos que podamos encontrar en el trayecto.

Advertir la presencia sobre la bicicleta para evitar posibles percances es principalmente necesario cuando se usa como transporte dentro de la ciudad donde las situaciones en que se puede necesitar se multiplican.

¿Es obligatorio llevar timbre en la bicicleta?

Pues sí lo es.

Así se recoge en el artículo 22 del Reglamento General de Vehículos donde se dicta que «las bicicletas deberán disponer de un timbre, prohibiéndose el empleo de otro aparato acústico diferente a aquél”.

Es decir, no solo es obligatorio sino que no vale ninguna otra alternativa para emitir sonidos encima de la montura.

Clásico revisado: Greallthy

Como se adelantaba, en primer lugar situamos una revisión del modelo clásico de campana fabricado en latón de vivos y variados colores (se distribuye en más de una decena) y con un tamaño más bien pequeño.

El material es muy resistente al óxido, una cualidad muy importante en un utensilio que vive al aire libre cuando se utiliza.

Otra de sus características, fundamental para su función, es que tiene un sonido fuerte y nítido que garantiza su principal cometido como es advertir de la presencia de la bicicleta.

Muy fácil de instalar y con una abrazadera que lo deja muy estable en el manillar para accionarlo con comodidad.

Adaptable a manillares con diámetro entre los 22,2 y los 25,4 mm (comprobar bien con carácter previo las medidas).

Además del nítido sonido, que oscila entre los 96 y los 98 decibelios, la vibración viene a durar en torno a los cinco segundos.

En suma, un timbre pequeño y vintage, con un sonido de mucha calidad y un precio que no es de los más baratos, pero sí asequible.

Opción electrónica: Queta

De la estética vintage a un timbre electrónico más de estos tiempos.

Hay que dejar claro que este modelo, y la mayoría de la gama, pese a su modo de funcionamiento no tienen por qué ser más caros que los manuales.

De hecho, este tiene un precio muy económico. Como ya se apuntaba, estos dispositivos se caracterizan entre otras cosas por ofrecer distintos sonidos (cuatro en este caso).

Es de fácil manejo ya que tan solo se trata de pulsar un botón de los dos que lleva en su mando para que suene. El otro es para cambiar el tono.

El sonido se emite bastante alto. Para ello hay que cargarlo a través de un puerto USB algo más de una hora para que esté a tope, momento en que se encenderá una luz verde.

Fabricado en plástico ABS, muy resistente, por ejemplo, al agua y a la corrosión.

Es un timbre muy fácil de adaptar al manillar ya que tan solo hay que doblar la banda de goma.

Integrado en el manillar: Fenrir

Si se quiere que el timbre pase desapercibido, sin duda esta es la opción más adecuada.

Un diseño minimalista que, una vez puesto, parece un componente más del manillar.

Para accionarlo lleva una pequeña palanca antideslizante que sobresale del anillo y que se puede presionar fácilmente solamente con el pulgar.

Está fabricado en plástico ABS y aleación de aluminio. La mezcla de estos materiales le procura una buena resistencia y durabilidad.

En síntesis, un timbre muy distinto en diseño, con sonido algo por debajo de otros, pero, en todo caso, eficaz por un precio más que económico.

Para público infantil: Kiddimoto

Una de las muchas opciones que hay en el mercado para las bicicletas de los más pequeños de la casa.

Está fabricado en una aleación de acero en su cubierta y tienen un potente sonido ya que, en el caso de los niños, resulta todavía más necesario advertir de la presencia.

Es muy adaptable a toda la gama de bicicletas pensadas para niñas y niños incluidas las que no llevan pedales para los de menos edad, aunque en este caso hay modelos de menor tamaño que quedarán mejor.

Muy sencilla instalación con un destornillador y compatible con manillares que oscilen en diámetro de 21 a 25 mm.

Apuesta por la estética: Crane

No hay más que ver este último modelo para saber que su principal apuesta es una elegante y trabajada estética que eleva el precio del timbre sobre la media sin que se trate de un desembolso excesivo.

A ello suma también un original sonido emitido por una campana que utiliza el aluminio como carcasa para pintar sobre ella estos orientales motivos.

Para bicicletas de paseo muy determinadas y para aquellos usuarios de bicicleta que antepongan la estética a otros factores más prácticos.

Timbres para disfrutar de la bicicleta en vacaciones
Timbres para disfrutar de la bicicleta en vacaciones

Dónde se instala un timbre de bicicleta

Debe colocarse en el lado opuesto del freno delantero para que el ciclista pueda presionar el freno y el timbre con manos diferentes si lo necesita.

Este emplazamiento posibilita también que se pueda accionar con el pulgar sin mover la mano completa.

Cómo funciona

Lo más común es que se pulse una pequeña palanca que hará rotar los dos discos metálicos que van incorporados en el interior del dispositivo.

Estos discos, a su vez, impactan con la campana que genera este sonido tan popular.

En todo caso, nos referimos al modelo más clásico ya que en la actualidad se pueden encontrar distintas variaciones.

Timbre de bicicleta: Cuándo usarlo

Además de en las situaciones puntuales obvias que puedan entrañar algún peligro señalamos otras más estructurales:

  • Cuando te vayas a acercar a un cruce.
  • Para advertir a peatones que puedan invadir tu carril.
  • Para avisar a otros ciclistas de adelantamientos.
  • En atascos urbanos para hacer notar tu presencia.
El timbre de bicicleta es obligatorio según el artículo 22 del Reglamento General de Vehículos
El timbre de bicicleta es obligatorio según el artículo 22 del Reglamento General de Vehículos

Qué ventajas tiene

  • Sonido: El sonido que emite resulta óptimo para ser escuchado y resulta mucho más eficaz que otras alternativas más primarias como la voz humana.
  • Seguridad: Ya hemos adelantado que es el factor más importante para eludir colisiones o evitar cruces imprudentes de peatones.
  • Universalidad: El sonido de un timbre de bicicleta está globalizado mucho antes de que se supiera de la globalización. En cualquier país se sabe qué viene cuando suena.
  • Legalidad: Más que ventaja es obligatoriedad de llevarlo.

¿Qué tipos de timbres de bicicleta hay?

Destacamos primero dos grandes divisiones:

  1. Manual: No hace falta dar muchos detalles ya que, en diferentes versiones, se trata del timbre de siempre que requiere mover con el dedo la palanca para que se emita el sonido.
  2. Eléctrico: Más modernos y sofisticados. Cargan con baterías y muchos de ellos tienen posibilidad de distintos tonos.

Además de estos dos grandes grupos por forma de accionamiento, hay otras variantes como timbres de bocina (con sonidos más fuertes y tamaños más voluminosos) o para bicicletas infantiles con motivos y colores llamativos para los más pequeños.

Qué tener en cuenta en un timbre de bicicleta

  • Tipo: Ya hemos dedicado un apartado a este aspecto. De campana o bocina. Manual o eléctrico.
  • Activación: También hay diferentes sistemas como el gatillo, el más común, perilla o botón, principalmente en las bocinas.
  • Tamaño: Dado que hay un amplio catálogo de dimensiones elegir uno u otro dependerá en buena medida de los gustos estéticos del ciclista y del tipo de bicicleta que se monte.
  • Ubicación: La más idónea, como ya se ha señalado, es en el lado opuesto al freno delantero.
  • Sonido: Si es nítido, alto y claro, el resto queda a gusto del consumidor.

Última actualización el 2021-09-24 at 06:20 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados