fbpx Las mejores sillas infantiles para bicicleta (Actualizado: octubre 2019) · CompraMejor.es Saltar al contenido
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Las mejores sillas infantiles para bicicleta

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¿A qué es bonito compartir nuestras aficiones con los más pequeños de la casa?, claro que siempre está la duda de cómo hacerlo o de si será viable, tal como es el caso del gusto por las bicis.

Los paseos en bicicleta son un gran plan familiar, sobre todo los fines de semana soleados y con buen tiempo. Claro que debemos hacernos con una silla infantil para bicicletas, si pretendemos que los niños nos acompañen.

No os preocupéis, hay grandes marcas que desarrollan sillas seguras y cómodas. Los expertos han seleccionado algunas de ellas para que tengamos diferentes opciones de elección, aunque por la relación calidad-precio se han definido por la Polisport Boodie como la favorita. ¡A ponerse el casco y rodar!

Rebajas

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¿Por qué una silla infantil para bicicletas

Algunos padres piensa que al llegar el bebé a casa, muchas de las actividades que antes hacían tienen que ser abandonadas, pero esto no tiene por qué ser así, solo bastará con adaptar al pequeño a la actividad.

Si disfrutamos de los paseos en bicicleta o somos amantes del ciclismo, podemos seguir haciéndolo con los más pequeños sin tener que resignar tanto como pensamos.

Obviamente que romper marcas de velocidad con los pequeños sobre la bici no es una opción, pero no quiere decir que no podamos transmitirles nuestra afición.

Quizás los que debamos tomar la iniciativa y perder el miedo somos los padres, puesto que solo basta con saber que lo importante para montar los niños en la bicicleta, es que estén cómodos y seguros.

Debemos saber que el Reglamento General de Circulación, especifica que un conductor mayor de edad puede transportar un menor de hasta siete años, con su casco y en un asiento homologado para niños, si la bicicleta está construida para un único ocupante. Incluso algunos reglamentos permiten que las bicicletas puedan llevar enganchado algún remolque o semirremolque también debidamente homologado y apto para el transporte de personas en vías urbanas o reservadas para bicicletas.

Si nos hacemos con una silla que cumpla los dos requisitos básicos de seguridad y comodidad, y como padres responsables tenemos en cuenta la reglamentación, nada puede impedirnos disfrutar de paseos en familia al aire libre con nuestras bicicletas.

A tener en cuenta

Los asientos para bicicleta son monoplazas y es obligatorio el uso del casco por parte de los niños.

Los pequeños pueden viajar en bicicleta acompañados de sus padres, a partir de los 9 meses de edad o incluso mejor a partir del primer año. El motivo se debe a que el niño debe tener la espalda lo suficientemente fuerte para ser capaz de mantenerse sentado cómodamente durante bastante tiempo. La edad en la que pueden viajar suele estar delimitada por el peso del niño; las sillas suelen soportar unos 22 kg, lo que puede pesar un niño de 5 años aproximadamente, luego ya tendremos que pensar en una bici con ruedines para ellos.

En los paseos los niños suelen dormirse, y los paseos en bicicleta no son una excepción. Incluso podemos notar esto porque en algunos casos su cabeza dará con nuestra espalda. Hay accesorios como bandas que sujetar la frente o el casco del niño a la silla. Suelen estar fabricadas en tela muy suave y su costo es realmente económico.

Si los niños son más mayores, lo más probable es que peguen patadas y se muevan mucho más que un bebé o un nicho pequeño. Aquí no podremos dar con algo que lo evite, pero debemos tener en cuenta que esto afectará al equilibrio de la bici.

Otro aspecto más que afectará al equilibrio, por más que los pequeños sean tranquilos, es que al cargar un peso extra la bici es menos estable que cuando la monta uno mismo.

El tiempo que estén sentados es otro factor importante, ya sabemos que los niños suelen ser mucho más inquietos que los adultos. Al comienzo es mejor pasearlos unos 20 minutos y luego ir aumentando los tiempos para que se adapten a la silla.

Los terrenos por los cuáles circulemos, cuánto más lisos y menos inclinados mejor. Las cuestas con peso son mucho más difíciles de subir, y los terrenos con demasiados obstáculos no son amigos del equilibrio cuando llevamos a nuestros pequeños.

Las mochilas grandes o súper equipadas en las espaldas son cosa del pasado, más cuando el niño viaja a nuestra espalda. Debemos montar con mochilas muy pequeñas que nos permitan llevar solo lo esencial para que no estorben el espacio que el pequeño ocupa.

Tipos de sillas

No todas las sillas son iguales, cada modelo tiene sus características, pero la principal diferencia radica en dónde colocaremos la silla.

Las sillas delanteras permiten el transportar niños de hasta 15 o 18 kg de peso. Se sujetan al manillar o al cuadro de la bicicleta. A los pequeños les encanta, porque les ofrece un estupendo campo de visión; además nos permite ir hablando con ellos y tenerlos a la vista durante el paseo. Si el niño se llegará a dormir, algunos modelos suelen incluir un apoyacabezas en la parte frontal de la silla.

Una gran ventaja, es que las sillas delanteras desplazan menos el centro de gravead de la bicicleta, haciendo que el equilibrio no se vea tan afectado.

Dependiendo del modelo, algunas desventajas que podemos encontrar en éste tipo de sillas es que reducen un poco la visibilidad de quién conduce la bici, o que puede ser un poco molesto a la hora de pedalear dependiendo cuánto espacio ocupe en el cuadro.

Las sillas traseras son un poco más versátiles y pueden soportar hasta 22 kg. Algunos modelos pueden reclinarse en caso de que el pequeño se quede dormido, y no tendríamos el problema de que la cabeza se incline hacia adelante o el cuerpo se mueva de lado a lado. Montarlas y desmontarlas de la bicicleta es una tarea muy sencilla.

Dependiendo de cómo sea la bici, al descender debemos ser muy cuidadosos de no golpear al pequeño, si vamos a utilizar éste tipo de modelos de sillas. Muchas de ellas se colocan más cerca del sillín de lo que imaginamos.

La desventaja es que no tendremos al niño a la vista ni podremos hablar con él, pero la ubicación de estas sillas no afectará a nuestro campo de visión.

Siempre que estén permitidos, otra alternativa son los remolques. El peso que podremos llevar con ellos suele estar limitado hasta los 25 kg. Son mucho más estables y cómodos de transportar, porque se fijan el eje trasero de la bici e incorporan un sistema que oscila, evitando que el remolque se vuelque en caso de que perdamos estabilidad con la bici. La gran ventaja es que con los remolques podremos llevar hasta dos pequeños a la vez.

La desventaja es que no son recomendables en lugares con mucho tráfico, puesto que los pequeños quedarán muy expuestos al tráfico.

¿Qué observar en una silla?

Principalmente, debe estar homologada, de hecho así lo establece el Reglamento de Circulación, y la Norma que se utiliza para esto es la EN14344.

Antes de lanzarnos en la compra de la silla, debemos asegurarnos de que la misma es compatible con nuestro modelo de bicicleta. Cuando ya estemos seguros de que la silla se adapta a la bici, el sistema de montaje debe ser sencillo, sobre todo para asegurarnos de que quede bien sujeta a la bici.

Tengamos presente que la mayoría de las sillas se montan sobre tubos redondos y no demasiado gruesos. Si la bicicleta tiene hidráulicos en la rueda trasera, no podremos montar una silla para niños.

Como vimos, cada silla soporta un cierto límite de peso y debemos respetarlo según el peso del pequeño.

Debe ser confortable, los niños no negocian su comodidad, si no está a gusto no querrá montarse o se quejará todo el paseo. Para asegurarles una grata salida, el diseño debe ser ergonómico, los materiales deben evitar que sude en exceso o que le provoquen molestias en el contacto con la delicada piel, cuánto más acolchado sea el respaldo más a gusto estará.

La seguridad no se negocia y menos tratándose de niños. Todas las sillas traen incorporados unos arneses de seguridad que permiten sujetar al pequeño durante el paseo y lo ideal es que tengan 3 o 5 puntos de fijación.

Los enganches metálicos de los arneses, que son parte responsable de asegurar el pequeño a la silla, deben estar protegidos por cubiertas de plástico que eviten lastimar al pequeño. Deben contar además con algún sistema de cierre de seguridad, para que el pequeño no pueda abrirlo y evitar que se caiga de la silla.

La altura del respaldo debe quedar por encima de la cabeza del pequeño. Si es reclinable mejor.

Los reposapiés deben poder adaptarse a la altura del niño, cubrir lo más posible los laterales de la pierna para asegurarle sujeción y estar lo más retirados posible de la bicicleta para evitar el contacto con la rueda. En la parte dónde se ubican los pies, deben tener una correa o cinta regulable que permita mantener los pies del pequeño dentro de la silla.

Los laterales deben ser rígidos y resistentes, dado el peso del niño en los giros y su consecuencia en el equilibrio del conductor. Algunos laterales incluso dan a la forma de la silla, un lugar para que el pequeño pueda apoyar los brazos.

Tanto los reposapiés como los laterales evitan que el pequeño entre en contacto con las partes de la bicicleta. Si además la silla incorpora un protector de radios, nos aseguramos una gran tranquilidad sobre las piernas de nuestros niños.

La amortiguación es importante si no queremos que los pequeños absorban todos los impactos, por leves que sean.

La bicicleta debe contar con una doble pata de cabra para que cuando coloquemos al pequeño, la silla se mantenga fija. Otro elemento con el que podemos contar es con el estabilizador de la rueda delantera, sobre todo para asegurarnos el equilibrio en caso de usar una silla trasera.

En la parte posterior, lo ideal es que tenga algún adhesivo reflectante en la zona de la espalda y las piernas, para mejorar nuestra visibilidad. En caso de que no lo tuviera, mejor agregárselo.

El favorito: Polisport Boodie

Rebajas

La Polisport Boodie permite que los pequeños viajen en la parte trasera de la bicicleta. La silla se fija al cuadro mediante un bloque de fijación, o si lo preferimos directamente acoplada al “porta paquetes” de la bicicleta. Es apta para cuadros que tengan tubos de diámetro entre 28 y 40 cm, tanto redondos como ovalados.

Podremos llevar pequeños que pesen desde los 9 hasta los 22 kg.

Una de las cosas que les ha gustado a los expertos, es la relación calidad-precio, puesto que cumple con los requisitos de seguridad y confort, cuidando el bolsillo de los padres, puesto que como bien sabemos, los niños son un presupuesto aparte.

El arnés regulable tiene tres puntos de fijación y se puede colocar a tres alturas diferentes; su cierre es mediante un botón de seguridad, con lo cual nos aseguramos de que el pequeño viaje seguro y bien sujeto.

Los reposapiés tienen un parte más ancha en su cara interior, para evitar que los pies del pequeño entren en contacto con la rueda y evitar accidentes. Son regulables, así que no tendremos inconvenientes en adaptarlos independiente de la altura que tenga el niño.

Además, la base para apoyar los pies es ancha y elevada por la parte trasera, y cuenta con cintas que permiten ajustarse de acuerdo al tamaño del empeine; todo éste conjunto nos asegurará que los pies irán perfectamente sujetos, brindado un extra más de seguridad.

Si pudiéramos agregar algo, los expertos han coincidido en que a pesar de su diseño ergonómico, se podría agregar un acolchonamiento extra o incluso reforzar de manera más mullida que tiene.

El resto es correcto, un gran respaldo que asegurará que la cabeza no esté por sobre la silla, pero que contempla un espacio para que el caso no les moleste al apoyar la cabeza. Los apoya brazos para completar la comodidad del pequeño pasajero.

Incluso se agradece el detalle del asa por sobre el respaldo, ayudará a transpórtala antes y después de montarla. También incluye pegatinas reflectantes.

Es un modelo muy versátil, puesto que se adapta a muchos modelos de bicicleta. De todas formas, siempre es recomendable ni bien lo tengamos realizar una prueba, aunque en caso de que funciones bien con la bici, ya sabemos que aquí la última palabra la tienen los más pequeños.

Otras opciones

WeeRide Kangaroo

Si nuestros pequeños no superan los 15 kg, la silla delantera WeeRide es una opción mejor. Su costo es de unos 25 euros más que la Polisport.

Si nuestra bicicleta es MTB, quizás no sea el modelo más adecuado porque nos obligará a abrir un poco más las piernas para pedalear, y nos puede resultar incómodo.

Se coloca a lo largo de todo el caño central del cuadro de la bici, sujetándose por el eje delantero y por el trasero, debajo del manillar y sillín respectivamente. Algunos expertos sostienen que montarla y desmontarla es un poco engorroso, mientras que otros afirman que es cuestión de acostumbrarse.

Al ser una silla pensada para niños más pequeños, cuenta con un arnés regulable de 5 puntos de sujeción. Así nos aseguramos de reforzar la estabilidad del pequeño mientras viaja.

Es mucho más acolchonada que otras sillas, no solo para que el viaje le sea más placentero, sino también porque es una manera de reforzar la sujeción del cuerpo del niño a la silla y minimizar la absorción de las vibraciones durante el viaje.

Los reposapiés se pueden regular de acuerdo a la altura; en comparación con otros, permite que el pie del pequeño viaje dentro y no apoyado sobre él, asegurando protección completa para todo el pie.

Lo único que algunos expertos echan en falta, es alguna presilla que sujete el empeine, puesto que no estamos exentos de que el pequeño saque el pie por fuera del reposapiés.

De todas maneras, la cara interna de la silla está diseñada para que el niño y el cuadro de la bicicleta no tengan contacto. Incluso por la altura de la silla respecto a la rueda, a no ser que el pequeño nos crezca de golpe durante el viaje, no llegará con su pierna a la rueda.

El respaldo es un poco más corto que en otras sillas, puesto que si es más largo puede resultar incómodo al manejar. De todas formas algunos expertos señalan que no se han salvado de algún cabezazo de regalo, con casco incluido eso sí.

Porque ya sabemos que existe la posibilidad de que el pequeño se duerma durante el viaje, compensa la altura del respaldo con un panel frontal acolchado, podrá viajar con la cabeza reposada en el panel y descansar plácidamente.

Thule Yepp Mini

La deportiva de las sillas de bicicletas para niños, aunque con algunas limitaciones. También permite que llevemos al pequeño delante, pero a diferencia de la WeeRide Kangoo, esta se sujeta al eje del manillar.

Algunos expertos sostienen que puede resultar incómoda, porque limita un poco el panorama de visión y además no es tan sencillo realizar equilibrio con peso extra en el manillar.

Para otros es una muy buena opción, porque evitan tener que pedalear con las piernas demasiado abiertas.

En general es una opción para llevar niños pequeños de hasta 15 kg que no pueden viajar todavía con una silla trasera, sobre todo si nuestra bicicleta es de paseo, con el caño central del cuadro extremadamente bajo para colocar una silla como la WeeRide.

En algunas bicicletas MTB, también se puede montar adquiriendo un accesorio especial, aunque los expertos señalan que por su altura, limita demasiado el campo de visión y no es tan cómoda para pedalear.

El respaldo es alto y aunque no cuenta con acolchonamiento, compensa con su material y los agujeros en la espalda, que hacen que el pequeño viaje fresco y sin transpirar.

Cuenta con 5 puntos de fijación; los pedales se pueden regular, y se ajustan al empeine. El mango de es acolchado y se puede adquirir aparte un apoya cabeza frontal y una pantalla de protección.

Messingschlager Light

Rebajas

Similar a la Polisport, en cuanto prestaciones y precios. La ventaja que tiene la Messingschlager (si, pronunciarlo es un poco complicado) es que su respaldo es mucho más abierto, y no por ello menos confortable, lo que la convierte en una silla ideal para el verano, puesto que el pequeño irá mucho más fresco y a gusto.

Es del tipo de sillas traseras, con 3 puntos de fijación regulables y ajustables, a lo igual que los pedales. También cuenta con protecciones laterales para evitar el contacto del pequeño con las ruedas y apoyabrazos.

Soporta hasta un máximo de 22 kg, pero al ser una silla tan abierta, es más recomendada en niños de 4 o 5 años.

Dependiendo de nuestra bicicleta, quizás debamos hacernos con algunos tornillos distintos a los que trae incluidos, de todas está todo detallado en el manual, y montar y desmontar ésta sencilla es una tarea muy sencilla.

Thule RideAlong

Rebajas

Si podemos permitirnos una silla por sobre los 100 euros, no lo penséis más, ésta es la silla que están buscando.

Incorpora un sistema de suspensión “DualBeam”, que absorbe los impactos durante el viaje y evita que los pequeños sientan movimientos bruscos durante el paseo.

Si el niño se duerme durante el viaje, no os preocupéis, podemos inclinar la silla en 5 modos diferentes hasta los 20º.

El respaldo es totalmente acolchado y su arnés de 3 puntos de fijación también lo es; brindando confort y seguridad al mismo tiempo. Un detalle, el acolchado es transpirable, desmontable y se puede lavar en la lavadora.

El reposapiés es regulable, ajustable y cuenta con protección para rayos.

Para ser más visibles, podremos conectar una luz de seguridad en la silla gracias al punto de conexión integrado o valernos de su propio reflector.

Al ser de las sillas traseras, se monta sobre cuadros redondos de 27,2 a 40 mm de diámetros, y en cuadros ovalados de 40 x 55 mm.

Última actualización el 2019-10-21 at 15:21 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados