fbpx Los mejores juguetes estilo Montessori, de 0 a 3 años (Actualizado: agosto 2019) · CompraMejor.es Saltar al contenido
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Los mejores juguetes estilo Montessori, de 0 a 3 años

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La popularidad del método de enseñanza Montessori ha crecido mucho en la última década y se ha extendido por la práctica totalidad de los países desarrollados.

La educadora y doctora italiana María Montessori descubrió que, si se fomentaban la libertad y la independencia de los niños, y se respetaba tanto su psicología natural como el desarrollo físico y social de cada pequeño, los niños eran capaces de lograr por sí solos grandes progresos.

Y eso es exactamente lo que buscan los conocidos como ‘Juguetes Montessori’ que incluimos en este artículo. Juegos con los que los niños, desde que son bebés, pueden disfrutar aprendiendo cosas tan importantes como la motricidad, la estimulación del tacto, del oído. La visión espacial, el reconocimiento del entorno…

Juguetes ideales para hacer un regalo doble a sus niños. Porque el aprendizaje está con ellos tan garantizado como la diversión.

Hablamos de juguetes realizados con materiales naturales (comúnmente madera) sencillos, con capacidad de un uso prolongado de tiempo y que admiten que se juegue también acompañado.

Nuestra primera recomendación de compra es el Lote de sonajeros Wonder World ya que sus múltiples usos y su interminable proceso de estimulación lo hacen el compañero perfecto de juego de nuestros hijos.

La segunda opción de compra es el Arco Iris Grimm, un clásico en los juguetes Montessori que perdura desde hace ya muchos años como juego para los pequeños.

¿Quién fue María Montessori?

María Montessori, la fundadora de colegios de éxito en medio mundo, empezó trabajando con niños discapacitados de un hospital y con niños pobres de un barrio de Roma. Pero al ver sus logros comprendió que sus métodos educativos se podían aplicar a todos los niños.

Así consiguió inventar un modelo educativo que sigue dando muy buenos resultados. Y una de las características fundamentales de este modelo educativo es que se pone énfasis en la actividad elegida y dirigida por el pequeño, mientras el maestro se convierte en un observador clínico.

Mediante la observación puede ir adaptando el entorno de juego según la evolución y los gustos del niño.

Un hecho fundamental, porque el objetivo de este método es que se libere el potencial de cada uno mediante el auto desarrollo, partiendo de la base de que cada persona es diferente en sus aptitudes.

Para entenderlo es mejor remitirse a las palabras de María Montessori que dijo que la escuela no es «un lugar donde el maestro transmite conocimientos», sino «un lugar donde la inteligencia y la parte psíquica del niño se desarrollarán a través de un trabajo libre con material didáctico especializado».

En EEUU diversos estudios científicos han evaluado la eficacia de este método de aprendizaje. Un estudio de la revista «Science» de 2006 hecho a niños de entre 5 a 12 años llegó a la conclusión de que obtienen mejores resultados en capacidades cognitivas sociales los niños que asisten a la escuela Montessori.

Actualmente la mayoría de las escuelas Montessori son centros privados de alto coste, pero la filosofía de aprendizaje se puede aplicar al entorno de juego en casa.
Desde CompraMejor.es queremos facilitarte el proceso de selección de los ‘juguetes Montessori’ más apropiados para los niños de 0 a 3 años. Por ello compradores y expertos han evaluado los modelos de mayor éxito.

Lote de sonajeros de madera Wonderworld

Los sonajeros de madera Wonderwold son 6 sonajeros con diferentes sonidos, tamaños y colores que vienen dentro de una caja de madera.

Este juguete les encanta a los más pequeños de la casa, que poco a poco van descubriendo mediante el tacto la diferencia de cada bloque, y con ello se consigue una estimulación de este sentido.

Pero no sólo se estimula el sentido del tacto. A la vez que los mueven, los pequeños descubren los diferentes sonidos que produce cada uno, por las canicas y bolas que hay en su interior, y eso estimula su oído a la vez que favorece su desarrollo musical.

Los atractivos colores también son una parte educativa importante en este juego. En el primer vistazo, porque sirven para captar muy rápido la atención de los pequeños.

Y a partir de ese momento, porque al no ser colores sólidos si no transparentes, casi sin quererlo y mientras van jugando, descubrirán los nuevos colores que surgen cuando ponen uno encima del otro (ya sea de una forma consciente o por mera casualidad).

La caja no es un mero contenedor para guardar los sonajeros cuando el niño no los esté usando. Si dejamos que el niño tenga acceso a sacarlos él mismo, le proporcionaremos un reto que se verá tentado a superar.

Con el tiempo es fácil observar como el reto, inconsciente para el pequeño, pasa a ser poder guardarlo en el orden correcto para que la caja se pueda cerrar.

Otro de los puntos positivos de este juguete es que los sonajeros pueden ser usados como bloques de construcción, lo que supone que el niño estimulará la visión espacial y logrará un mayor reconocimiento del entorno.

Los materiales de fabricación son madera y caucho y no se han usado pinturas, tintes ni lacas tóxicas.

Arco Iris Grimm – Juego de Encajar

El arco iris de madera de Grimm es un clásico de la filosofía Montessorri. Este modelo de 17 centímetros es perfecto para los más pequeños.

No hay que dejarse engañar por su extrema sencillez ya que precisamente esa es una de las bases de este método educativo, ofrecer a los niños un material que no haga nada por si solo, pero que pueda convertirse en muchos juguetes diferentes a la vez.

El arco iris es habitualmente utilizado como base para el juego simbólico. Se convierte en la guarida de un conejo, la cama de una muñeca o el túnel de unos coches.

El juego simbólico es fundamental para el desarrollo cognitivo de los niños, ya que les ayuda a asimilar y comprender el mundo que les rodea, favorece el habla, la imaginación y la empatía… Incluso logran desarrollar la capacidad de abstracción, ya que están imaginando un mundo paralelo.

Otro de los usos más comunes es como apilable. De mayor a menor es la forma más fácil de mantener la estabilidad de una torre hecha con semicírculos. Pero eso lo deberán descubrir nuestros pequeños protagonistas del juego mediante la fórmula tan fácil de comprender por ellos de ‘prueba-error’.

Además, al tratarse de estructuras más inestables que los clásicos cubos, los niños van comprendiendo el sistema de equilibrios y pesos.

Como juego de construcción no se tiene porque limitar a hacer torres y se va jugando con los diferentes segmentos. Y el hecho de ir variando la posición, de cóncava a convexa, les aporta mucha información espacial.

Por su puesto los colores elegidos son perfectos para atraer a los niños y para que comprendan la composición más básica del arco iris.

Este juguete está fabricado con madera de tilo y no tiene pintoras tóxicas.

Laberinto con Figuras de Madera y ventosas ColorBaby

Este laberinto fabricado en madera natural destaca por sus barras de metal de atractivos colores, y por su multitud de bolas, cubos y formas diferentes ensartadas en cada una.

Su diseño capta al instante la atención de los más pequeños, y además está disponible en tres variaciones de diferentes de colores, bosque, granja y selva.

Aunque como en todo juguete Montessori el juego es libre, se podría decir que el objetivo final de éste es que logren pasar los diferentes elementos de un punto de la barra a otro sin problema.

Así que poco a poco y con tranquilidad, mediante el juego libre irán desarrollando la motricidad fina, incluso la pinza, que les permitirá mover las figuras al lugar que ellos quieran.

Además, los objetos móviles se van posicionando en grupos, lo que favorece el aprendizaje matemático y el cálculo mental.

La forma en la que están dispuestos los dos laberintos hace que los niños tengan que concentrarse para ver y distinguir los dos recorridos diferentes. Y este aspecto favorece no solo la concentración en sí, sino que además desarrolla la visión espacial.

Los colores y formas no solo cumplen la función de atraerles hacia el juego si no que desarrollan el sentido del tacto y la vista.

Apilador Melissa & Doug

El fabricante lo describe como «un juguete clásico, que todo niño debería tener» y es cierto. Desde que son bebés pueden disfrutar de este apilador de atractivos colores.

El primer gran reto de los niños es sacar cada uno de los 8 anillos de madera de su base. Este trabajo que para los adultos es sencillo, para ellos requiere un gran aprendizaje y estimula la coordinación mano-ojo. Así que hay que dejarles hacerlo a ellos solitos.

Sus diferentes tamaños hacen que cada pieza sea de un peso diferente, y eso les da mayor información de su entorno a través del tacto, y de la vista por sus diferentes colores vivos.

Cuando controlen sacar los aros no tardarán apenas tiempo en querer hacer la función inversa: meter los aros.

Esta nueva parte del juego requiere un gran avance en su psicomotricidad, especialmente en la motricidad fina.

Y el juego no se acaba ahí, ya que a partir de ese momento crearán diferentes formas intercalando los distintos aros, cada vez de una manera diferente estimulando su creatividad. Hasta que, probablemente por casualidad, logren colocarlo en orden de mayor a menor. Eso supondrá un gran logro para ellos, lo que les motivará a seguir intentándolo, esta vez de forma consciente.

Tablero para apilar y clasificar – Melissa & Doug

Clasificar es una ardua tarea, difícil no solo de hacer sino también de comprender. Por ello este tablero para apilar ayuda a desarrollar las habilidades clasificatorias.

Este juguete a priori está destinado para niños a partir de un año, pero como juguete que sigue la filosofía Montessori es accesible también para los bebés, y a cada edad conseguirá aportarle algo diferente.

Las 5 formas diferentes se distinguen fácilmente por sus colores distintos y atractivos. La primera manera en la que los niños aprenden a clasificar es distinguiendo iguales o distintos.

Pero como la vista de los más pequeños aún no está desarrollada del todo, podríamos asegurar que en la edad más temprana comprenden que son iguales porque distinguen el color igual.

Más adelante, primero mediante el tacto y luego mediante la vista, van descubriendo las diferentes formas de cada uno.

Para insertar cada pieza se requiere de motricidad fina que a base de ensayo y error irá evolucionando hasta conseguir hacer la pinza con los dedos. Algo muy importante, porque el hecho de aprender a hacer la pinza es fundamental para conseguir la escritura más adelante, y para realizar las tareas de mayor precisión.

Otra de las ventajas de este juguete es el desarrollo matemático que produce. Hay diferente número de formas de cada tipo, y empezarán por el descubrimiento del más y el menos. Un concepto que aprenderán sin querer y que luego irá cambiando hacia poder ir contando el número de bloques.

Última actualización el 2019-08-20 at 22:20 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados