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Detectores para hallar objetos metálicos ocultos

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Usar detectores de metales puede convertirse en un provechoso entretenimiento. En estos meses de verano, ver a alguien rastreando la arena a primera hora con uno de estos dispositivos no es extraño, aunque tampoco se trate de un hobby mayoritario.

Antes de entrar en materia es muy importante advertir que el uso de estos aparatos está sujeto a normativas específicas y que, por tanto, es más que conveniente informarse antes de cómo está regulado su uso en la comunidad de residencia o en la que se piense utilizar.

Qué es y para qué sirven los detectores de metales

Un instrumento electrónico que permite detectar la presencia de metal bajo tierra, oculto en alguna superficie, incluso los hay sumergibles, o en las propias personas.

En función de la sensibilidad del dispositivo hallará a mayor o menor profundidad el objeto. Como ejemplos, puede encontrar monedas o joyas.

Cómo funcionan los detectores de metales

A través de impulsos electromagnéticos. Su composición se sustenta en un plato incorporado en la parte inferior de la barra que dentro lleva una bobina de émbolo.

Es esta última pieza la que, al recibir el suministro energético de la batería, genera el campo electromagnético.

Este campo nutre de energía a los posibles objetos metálicos que se hayan ocultos que son, por decirlo de una manera gráfica, contagiados.

Cuando cuentan con su propio campo electromagnético una señal sonora o visual avisa de ello.

Ideal para principiantes: GJCrafts

Ya que no se trata de una práctica muy extendida, hemos optado en primer lugar por un modelo que resulta idóneo para iniciarse en esta afición sin tener que hacer un desembolso excesivo por ello.

De hecho, se trata de un detector de metales de excelente relación calidad-precio que no cuenta con las sofisticaciones de otros más avanzados, y mucho más caros, pero sí con unas prestaciones variadas y correctas.

Para empezar, es resistente al agua, lo que amplia sus posibilidades de búsqueda.

La versatilidad también es extrapolable al uso tanto por parte de adultos como de niños ya que el mango ajustable varía entre algo menos de 80 cm y algo más de un metro.

Su capacidad de descarte entre metales de posible valor y otros de bajo es adecuada para la gama baja en la que se mueve por su precio.

De hecho, también incluye la opción ‘all metal’ y ‘disc’ que permite configurar qué metal no detectar.

El indicador es a través de aguja, no digital, y se sitúa a la derecha en caso de detección de metal.

Como referencia, la profundidad de alcance está sobre los 16 cm.

Viene desmontado, pero se arma de manera muy sencilla, cualidad que es general en este segmento de artículos. Cuenta con avisador acústico con posibilidad de incorporar cascos.

Versátil y ligero: Nokta Makro Simplexv

Un detector ya de gama media-alta que se refleja en la calidad de sus prestaciones y, por supuesto, en su precio.

Profundidad de detección, alta sensibilidad y gran autonomía de uso son algunas de sus más apreciadas cualidades.

Se carga a través de un puerto USB (trae de serie el cable, pero no el cargador)

Muy sencillo de usar y de programar, trae opciones específicas como playa, y, muy importante para estas labores, resulta también muy ligero.

Una excelente opción para principiantes con margen económico, pero también para usuarios con experiencia.

Como es previsible por su categoría, se trata también de un detector sumergible (hasta tres metros, según fabricante) que incorpora una pantalla de óptima visibilidad y avisador acústico con adaptador para auriculares.

Opción Pinpointer: Garette 1140900

Una alternativa totalmente distinta adscrita al tipo Pinpointer que ya hemos citado en el apartado de tipos.

No se trata pues de un detector de metales al uso sino de un complemento para afinar la exploración previa.

En este caso es un detector-puntero sumergible hasta tres metros (si se refuerzan con silicona las juntas, mejor), con muy buenas protecciones ante posibles golpes y una sencilla portabilidad gracias al complemento para ponérselo en el cinturón.

Este dispositivo, además, cumple a satisfacción su cometido principal como es facilitar la búsqueda de piezas metálicas entre la tierra o la arena.

Otra de sus prestaciones hace referencia a la regulación tanto de la sensibilidad de búsqueda como del tono del avisador.

Muy ergonómico: GARRETT ACE 150

Una de las señas de identidad de este modelo es su excelente ergonomía gracias a la pieza semicircular, a modo de muleta, en la que se inserta el brazo.

Su facilidad de movimiento es, por tanto, grande. También lo es su pantalla LCD que, sin embargo, resulta muy sencilla en su cuadro de mandos con opciones de encendido y apagado, modo de uso y grado de sensibilidad.

La traslación gráfica del tipo de metales hallados va, en una escala horizontal, de izquierda para metales de baja conductividad, caso del hierro, a la derecha cuando se trata de plata o cobre, normalmente monedas.

Otra dimensión: XP ORX

Una de las diferencias de este modelo es que incorpora un disco elíptico, pero, de lejos, la mayor sobre el resto de la gama es su elevadísimo precio.

Un detector ya para personas perseverantes que busquen con escaso descanso para tratar de amortizar el desembolso.

Para ello, como es lógico, cuenta unas prestaciones de altísimo nivel tanto en profundidad de búsqueda como en sensibilidad.

Qué tipos de detectores de metales hay

Distinguimos los siguientes:

De baja frecuencia (VLF)

Se caracterizan por alcanzar grandes profundidades con una sensibilidad limitada.

Suelen emplearse para buscar objetos profundos. Cuentan con una buena capacidad de distinguir objetos ferrosos y no ferrosos.

Es recomendable que incorpore funcionalidad de balance de tierra debido a les afecta la mineralización.

De alta frecuencia (HF)

Similares a los anteriores con la diferencia de que limitan su profundidad para potenciar la sensibilidad.

Es usado, por ejemplo, para buscar pepitas de oro u objetos tan pequeños que un detector de alta frecuencia no podría. También le afecta la mineralización del suelo.

Multifrecuencia (BBS)

Para empezar, advertir que suelen ser más caros que los anteriores.

También más versátiles ya que se pueden buscar tanto objetos profundos como poco profundos. Hay dos tipos de multifrecuencia: manual y automática.

De inducción de pulsos (PI)

Poco extendidos ya que no discriminan entre metales. Suelen ser usados como detectores submarinos o para hallar algún objeto de metal a mucha profundidad.

Como ventaja, no les afecta la mineralización y, por tanto, es idóneo para buscar en cualquier terreno.

Pinpointer

Se trata de uno de los detectores de metales pequeño de tamaño orientado a buscar entre los montículos de tierra.

También es utilizado para saber orientación exacta de dicho objeto en el agujero.

Viene a ser un complemento del detector para afinar la búsqueda una vez explorado el terreno.

 

Cómo se usan los detectores de metales

Aportamos algunas consideraciones generales:

  • La distancia entre el dispositivo y el suelo ha de estar entre los tres y los cinco centímetros de manera aproximada.
  • Hay que poner especial cuidado en que no se golpee la bobina porque es la parte fundamental y a la vez más delicada del detector.
  • Salvo en el caso de que sea sumergible evitar en todo momento el contacto con el agua.
  • En el caso de que sí esté preparado para agua hay que sumergirlo sin que el agua llegue a la pantalla que incorpora.

Terrenos vedados

Por su importancia ya hemos advertido al principio que, antes de usar el detector, hay que consultar la normativa vigente en cada lugar para no llevarse sorpresas en forma de sanciones.

Con independencia de la legislación hay terrenos totalmente vedados a su uso como prospecciones minerales o arqueológicas, fincas cercadas ya sean privadas o públicas, reservas naturales o áreas arqueológicas declaradas Bien de Interés Cultural (BIC).

Qué tener en cuenta

Uso

​Como es norma general el primer factor es para qué se va a usar de manera preferente. De este modo se empezará por optar por uno de pie o uno de mano.

El de pie es el principal para iniciarse en las búsquedas. En este caso conviene comprobar el ajuste del palo o la sensibilidad.

En el caso de la opción de mano está orientado a inspeccionar ya de manera más exhaustiva el terreno que has explorado. Es decir, son perfectamente complementarios.

 Avisador

Los avances tecnológicos han diversificado las opciones de indicar el momento en que se ha detectado algún objeto metálico oculto.

Hay de luces LED, con sonido e incluso con vibraciones. Si nos se quiere estar pendiente de la pantalla, las dos últimas alternativas pueden ser más prácticas.

Comodidad

La búsqueda de metales, no hay que engañarse, puede ser una tarea pesada no solo por el tiempo y el cansancio sino por la decepción de no encontrar nada.

Por ello, el diseño de estos dispositivos de detectores de metales, sobre todo en sus componentes de agarre, no es un detalle menor. Cuanto más ergonómico resulte, más comodidad.

Impermeabilidad

Ya hemos adelantado que el agua es mala compañía salvo para los específicos para trabajar en este medio.

Por consiguiente, incluso los que sean de terreno seco si tienen acabados y piezas impermeables será un plus para su protección.

Extras

Puede ser muy útil que traiga una pala, cinturón con funda y hasta un bolsillo para guardar los posibles hallazgos.

Última actualización el 2021-09-24 at 06:10 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados