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Los mejores afiladores para que los cuchillos puedan cortar hasta el papel

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Para quienes tienen ya una edad, la figura del afilador precedida del característico sonido de su chiflo pasando por las casas formará parte del paisaje de su infancia o adolescencia.

El paso de los años lo ha dejado como un recuerdo en blanco y negro, pero su labor sigue siendo fundamental para tener en buen estado una de las partes imprescindibles de la cubertería en nuestra cocina.

Las opciones actuales pasan por llevar todo el material a una tienda especializada, que no suelen ser baratas, o hacerlo en casa con un afilador doméstico de cuchillos. De ellos nos ocupamos.

De entre los seleccionados colocamos en cabeza un modelo de Ajoxel de cuatro ranuras por sus buenos materiales de fabricación y eficacia de afilado a un precio muy económico como es norma en estos artículos.

Sin duda, se trata de un objeto imprescindible en la cocina ya que, de no tenerlo, hay cien por cien de seguridad en que en algún momento lo echaremos de menos.

En qué consiste

Con independencia del diseño, el elemento nuclear de estos dispositivos es la piedra que afila, pule y desbasta las hojas de corte.

Hay otra alternativa para este cometido que es recurrir a la piedra sin más. La diferencia es que el afilador la incorpora dentro de una estructura que, por su diseño y características, facilita mucho el afilado.

Material de la piedra

Podemos distinguir los siguientes:

-Tungsteno: Se trata de un metal sólido de color blanco plateado. Es dúctil, difícil de fundir y muy usado en aleaciones de acero duras y resistentes.

-Acero reforzado: Muy usado en trabajos de la construcción para reforzar estructuras.

-Cerámica: Alta dureza, textura fina y resistente al desgaste.

-Diamante: De extrema dureza y, por tanto, más abrasivo con la hoja.

Ventajas y desventajas

La ventaja fundamental resulta bastante obvia. No es otras que tener en todo momento los cuchillos de casa preparados para cortar sin problema todo aquello que se precise.

El inconveniente también está bastante claro. El material que afila es abrasivo y, por tanto, desgasta la hoja ya que cada vez que se pasa por las piedras se rebaja.

En consecuencia, resulta un utensilio práctico y más recomendable para los cuchillos más de uso común y no demasiado caros que igual merecen otras opciones menos frecuentes y más profesionales.

Qué tipos hay

Primero nos detenemos en dos evidentes divisiones en función de la energía que usa:

*Eléctrico: Su ventaja más evidente es la velocidad, aunque cuentan con alguna más como más comodidad, facilidad y prácticamente no requiere limpieza.

La mayoría de los afiladores eléctricos tienen dos o tres ranuras, con piedras, tiras o discos de diferentes tamaños de grano. Por lo general, se comienza con uno más grueso y se pasa al más fino para rematar.

Estos anchos de ranura permiten el afilado de cuchillos de distintos tamaños o navajas o tijeras. Para otras hojas cortantes, caso de hacha o cuchilla por poner dos ejemplos extremos, hay utensilios específicos.

Hay que vigilar que no queden restos de metal entre las ranuras que pueden luego arañar el siguiente que se afile.

*Manual: Pese a que pueda ser lo norma, en estos aparatos la diferencia de precios entre unos y otros no es mucha.

Muy fáciles de usar ya que las ruedas vienen en una posición fija y evitan preocuparse por el ángulo que se forma con el cuchillo.

Como recomendación de uso, unas 15 pasadas suelen bastar para obtener un buen filo, aunque se trata de una referencia aproximada y dependerá de la calidad del material abrasivo.

*Chaira: Aunque no llegue a ser considerado afilador como tal sí que tiene cabida por su carácter manual y su cometido de afilado.

Es una vara de metal larga, muy usada, por ejemplo, en carnicerías antes de cortar la carne, que permite el mantenimiento recto de una hoja bien afilada.

Además de estos dos grandes grupos, podemos distinguir otros:

  • De mesa: Con base antideslizante para ser colocados en una superficie plana. Los hay manuales y eléctricos.
  • De mango: Con una mano se sujetan y con la otra se va pasando el cuchillo por las ranuras.
  • De doble ranura: Una de grano grueso para el afilado y otra de grano más fino destinada al pulir.

¿Se pueden afilar los de cerámica?

Sí, pero no con cualquier afilador. Por ejemplo, no se puede hacer con piedra. Se necesita uno eléctrico que tenga piedras de diamante ya que es un material más duro y consistente que el del cuchillo.

Este afilador no solo te servirá con los cuchillos cerámicos sino también para los de acero inoxidable. También hay en el mercado afiladores manuales de diamante que son menos costosos.

Qué tener en cuenta

*Ángulo de afilado: Como decíamos más secundario en los de tipo manual. Es recomendable como referencia que el ángulo de afilado sea más o menos de 20º que es de los más utilizados en el filo de los cuchillos.

*Materiales: Ya nos hemos detenido en cada una de las posibilidades más usuales. La piedra de diamante resulta una de las opciones más versátiles.

* Tamaño: Los manuales se pueden meter sin problemas en el cajón de la cubertería. Hay muchas alternativas, pero en general no es necesario ni recomendable que sea muy aparatoso.

*Peso: No es un factor principal en estos artículos ya que son ligeros por naturaleza. Los más pesados, y son casos muy puntuales, pueden estar sobre el medio kilo.

Gran versatilidad: Ajoxel

Un modelo manual de enorme versatilidad dada la variedad de material en sus cuatro ranuras. En función del tipo de cuchillo será conveniente pasarlo por una ranura u otra.

Tungsteno, varilla de diamantes, piedra cerámica y ranura especial para tijeras abarcan todo tipo de filo con excelentes resultados.

Por orden, la ranura de tungsteno es el más adecuado para cuchillos poco afilados, el abrasivo de diamante para el pulido fino, la cerámica para pulir y reparar la herramienta y la última para tijeras.

No solo es importante la calidad del material sino el correcto uso. Así, lo aconsejable es hacer las pasadas en la misma dirección tirando hacia uno mismo de delante hacia atrás.

Fabricado en buenos materiales con base de acero inoxidable con goma antideslizante para asegurar que no se mueva con las pasadas.

Muy cómodo de usar en buena medida gracias al amplio mango que permite agarrarlo con firmeza con la mano. No es apto para cuchillos dentados (algunos modelos sí los admiten, aunque no es lo común).

Original diseño: AnySharp

Una alternativa más original en diseño y también muy económica. También manual. Una de sus bazas más importantes es la eficaz ventosa de la parte inferior que deja el afilador bien sujeto a la encimera.

Por tamaño se puede guardar en cualquier rincón. El proceso consiste en colocar la hoja en el afilador, tirar hacia uno con una ligera presión y girar al final para que también se quede afilada la punta.

Es menos versátil que el modelo anterior ya que, por ejemplo, no está ideado para el afilado de tijeras, aunque, según el fabricante, puede afilar cuchillos dentados que no sean muy finos (en todo caso no es una función muy recomendable).

Es importante que el cuchillo no se someta a golpes fuertes ni se le aplique demasiada presión.

Como ya hemos expuesto, el ángulo más adecuado para introducir la hoja en las piedras debe ser de 20º y ese es el que incorpora en su diseño este modelo.

Otra dimensión: Wüsthof 4341 Easy Edge

Otra dimensión en prestaciones, en tamaño y, su mayor inconveniente, en un precio que multiplica hasta por diez el precio de los modelos más básicos.

Modelo eléctrico y con programas automatizados de afilado. En concreto, incorpora tres distintos. Uno para recuperar la forma en filos dañados, otro para el afilado en sí y otro para un afilado más fino orientado a que dure más.

La complejidad de este aparato nada tiene que ver con los eléctricos estándar ni, por supuesto, con los manuales.

Para hacerse una idea, en su interior incorpora cuatro bandas de lijado que van desde la gruesa hasta la ultrafina, un sistema de extracción del polvo desprendido por la abrasión o ángulo intercambiable.

Especial para campo: Sharpal 101N

Rebajas

Un modelo muy específico orientado al campo hasta el punto de que, además de sus muchas opciones de afilado, incorpora encendedor y silbato de emergencia.

Para sacar de un apuro en una excursión o acampada por un precio más que económico.

La calidad de sus materiales es la justa para un afilado de emergencia ya que tampoco está pensado para pulimientos exquisitos más propios del instrumental de cocina.

Es tan pequeño como para llevar un orificio para meter un cordón y llevarlo colgado al cuello.

Muy cómodo: Kecheer

Afilador de gama media-alta, sensiblemente más caro sobre la media. También reúne unas óptimas cualidades que le dotan de gran versatilidad y eficacia en el afilado.

Es eléctrico y está automatizado. Estas dos características el dotan de una gran rapidez en el proceso.

En este caso el ángulo prefijado es de 15º. Viene con distintos discos de lijado para llevar a cabo el afilado bruto y el fino de una manera muy cómoda.

Última actualización el 2021-06-19 at 07:20 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados