fbpx Las mejores estufas y chimeneas de bioetanol que aúnan calidez y diseño (Actualizado: agosto 2020) · CompraMejor.es Saltar al contenido
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Las mejores estufas y chimeneas de bioetanol que aúnan calidez y diseño

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El bioetanol ha cobrado impulso en el contexto de la búsqueda de energías alternativas. Es cierto que emite C02 en su combustión y que, por tanto, no se puede calificar de energía limpia en su literalidad.

Sin embargo, su nivel de gases de efecto invernadero es sensiblemente menor al de combustibles más convencionales derivados del petróleo. Una gran ventaja es, precisamente, que el bioetanol no depende de manera directa.

Obviamente, su aplicación al ámbito doméstico ha tenido en las estufas uno de sus primeros clientes. La expansión de este tipo de productos es notoria. Muy habitualmente se usan como complemento de los sistemas tradicionales.

De entre las destacadas, situamos en primer lugar el modelo Delta Flat de Kratki por su diseño elegante y sobrio a un precio muy competitivo.

Como definición, el bioetanol es un alcohol inflamable que se obtienen de la fermentación de material vegetal con un elevado componente de celulosa. Pondremos tres ejemplos: la caña de azúcar, los cereales y la remolacha.

A su explicación química, en el caso de las estufas de este combustible hay que añadir un importante componente que tiene que ver con el diseño. Su tendencia como elemento de decoración además de como fuente de calor esta al alza. No obstante, tampoco está ideada para calentar grandes espacios.

De hecho, empezó primero el diseño con fuegos decorativos y luego se aplicaron los procesos para que además diera calor.

Ayuda a ello su versatilidad de ambientes tanto interior como exterior. No son en general baratas, pero sí que ofrecen factores climáticos y estéticos a tener en cuenta. Por ejemplo, permitirte tener en un piso o en una sola habitación una ‘chimenea’ (también se conocen como biochimeneas) aunque no se ajuste a las características convencionales.

Proceso de funcionamiento

Es extremadamente sencillo. Se vierte el biocombustible en el depósito que llevan integrado. Cuando el bioetanol se quema emite la energía calorífica. La transferencia de calor se hace por convección.

Es decir, se produce únicamente por medio de materiales o evaporación de fluidos. En este caso, el 100% del bioetanol se transforma en energía.

Al no tener tiro ni salida alguna, las calorías que se emiten quedan en la estancia y no se produce fuga energética.

Tipos de ‘hogares’ del dispositivo

Se denomina hogar al espacio en el que se produce el fuego. Hay dos clases en función de la gama, el diseño y, muy importante, el precio.

Por un lado, está el vaso quemador que es el usado en las chimeneas más económicas y tiene una capacidad de almacenamiento bastante limitada.

Por otro, el quemador con mecanismo de seguridad. El depósito del combustible está fabricado en un material poroso que lo absorbe. Muy seguro de usar por los dispositivos que evitan que se derrame el bioetanol.

La capacidad del quemador puede ir de medio libro a los cinco según modelo. Como mínimo debería tener en torno al litro y medio de capacidad.

Pueden ser, normalmente, de fibras cerámicas, de acero inoxidable o de piedra cerámica.

¿Se puede regular la llama?

Sí, se puede. Tanto en la intensidad como en el tiempo de encendido. Se hace a través de una regleta o mediante un regulador electrónico.

¿Cuánto cuesta y dura el bioetanol?

Por ejemplo, 20 litros distribuidos en 4 garrafas de cinco supera ligeramente los 40 euros. Respecto a la duración, evidentemente depende de la intensidad de uso. Para hacerse una idea, puede estar entre 0,2 y 0,6 litros por hora teniendo en cuenta la mayor o menor intensidad.

Clases según su ubicación

  • De sobremesa: Están más orientadas a la decoración que a la eficacia calórica. Sus diseños son muy atractivos.
  • De suelo: Cuenta con una amplísima variedad de diseños y de tamaños. Algunas imitan a las chimeneas sin necesidad de obra alguna.
  • De pared: La mayoría son biochimeneas también de modernos y atractivos diseños. Los precios, en las gamas altas y de tamaño más grande, suelen ser bastante elevados.
  • De techo: Menos extendidas y muy caras de precio.

Ventajas e inconvenientes

Entre los ‘pros’ sobre las fuentes de calor más convencionales destacamos:

  • Sencilla instalación: En este aspecto no resiste comparación gracias a su extrema facilidad. De hecho, no requiere instalación alguna. Se coloca donde se elija, se echa el bioetanol y a funcionar.
  • Utilización: Como es lógico en un dispositivo tan sencillo, su uso también lo es. Basta cargar el alcohol y encender el quemador.
  • Fácil transporte: Ventaja mucho más apreciable en los modelos para poner sobre mesas o repisas.
  • Decorativas: Una de los ‘pros’ más importantes. Basta verlas para comprobar que el componente estético es sin duda uno de sus fuertes.
  • Control de la llama: Sus amplios cristales en los que se aloja el fuego permiten un control continuo de la llama.
  • Versatilidad: Sirven para interior y para exterior.
  • Mantenimiento mínimo: Apenas se limita a cargar el combustible y repasar de vez en cuando la limpieza del quemador.

Entre las características que se pueden calificar de desventajas están:

  • Calor limitado: Hay que tener muy en cuenta que sirven, en su ámbito práctico, para calentar una sola estancia o una casa pequeña. No sirve para caldear toda una vivienda.
  • Precio: Tanto del combustible como del aparato. No son baratas aunque, obviamente, varía mucho por tamaño. Hay gran margen entre las de sobremesa y las que van en pared como una chimenea que, como es lógico, son las más vistosas.
  • No hay calor residual: Cuando se apaga se acabó el calor. No queda calidez en el ambiente como en otras alternativas como pueden ser las brasas de la leña o el tiempo que en tardan en enfriarse los radiadores de gas o de combustible.
  • Olor: Es un factor discutible como desventaja. Si el combustible es de calidad, los olores que genera son menores. Si no es así, el olor será más intenso. Incluso se le puede echar en el depósito unas gotas de esencia para prevenir.

¿Son seguras?

Son en general bastante seguras aunque, como en general en este sector, requiere ciertas precauciones y un buen mantenimiento que resulta sencillo.

Por ejemplo, se puede estar mucho más tranquilo que con una de leña ya que no hay restos ni brasas. Además, las llamas suelen estar protegidas.

En todo caso, hay que tomar las distancias adecuadas a las llamas para evitar sobresaltos. Varían en función de los modelos.

Hay que recordar que emite CO2, mucho menos nocivo para la salud que el monóxido de carbono que emiten, por ejemplo, estufas, derivados del petróleo o el carbón.

No obstante, es conveniente instalarlas en estancias con ventanas o puertas para que se pueda ventilar.

Precauciones básicas

Esperar a que el quemador se enfríe entre 10-15 minutos con el recipiente cerrado antes de verter combustible.

Si es portátil también hay que esperar más o menos ese lapso de tiempo para moverla.

No hay que tocar la chimenea o estufa mientras esté encendida.

Nunca hay que apagar la llama soplando ni, obviamente, con agua.

Como es lógico, tampoco hay que echar el alcohol con la llama encendido u otros quemadores de la misma chimenea.

Delta Flat de Kratki: Sobriedad y elegancia a buen precio

Diseño sobrio y elegante en acero de calidad. Como en todos los demás productos de esta gama hay que sopesar que la estética es un factor tan importante o más que la intensidad calorífica que llega, como ya se ha apuntado, a un entorno limitado. En este caso, no más de 25-30 m2 sin esperar tampoco unas temperaturas muy elevadas.

Uno de sus aspectos más positivos es la longitud de su quemador que abarca prácticamente todo el espacio interior con sus vistosas llamas (no lleva cristal). Para mejorar su diseño se pueden adquirir además aparte unas piedras decorativas para colocar alrededor del quemador.

Que sea una de las biochimeneas de menor grosor del mercado (apenas 12 cm.) permite que se pueda colocar como si fuera un cuadro.

Se puede poner contra una pared sin que esta se deteriore. En todo caso, para mayor precaución mejor poner un cuadro aislante en la zona. Cuenta con bastantes ranuras para que salga el calor.

Entre las puntuales pegas al producto está que la capacidad del depósito para combustible es más bien reducida. Además, se aconseja no llenarlo. En torno a medio litro que alcanza para, más o menos, hora y media.

Purline Nympha Plus: Sensación de calidez

Como toda estufa de sobremesa está más pensada para la decoración. Su económico precio así lo evidencia. Este modelo de tres quemadores cumple ampliamente con la función estética.

Con todo, si se ubica en una estancia pequeña se nota el calor aunque, sobre todo, lo que da es una sensación de calidez.

En esta gama en la que se apuesta más por lo visual, hay que tener en cuenta que, para que luzca encendida, el precio del combustible puede resultar elevado. Esta es, precisamente, una de las objeciones más mencionadas.

Es una estufa que invita antes a elogiar su diseño que a valorar el calor que da. Por tanto, una compra muy específica para viviendas que busquen complementos bonitos a su sistema de calefacción convencional.

Que pueda usarse también en exterior le otorga un atractivo añadido. Su afán decorativo se refuerza con las piedras blancas que vienen con este producto. Es sólida, fabricada en acero, y sus depósitos tienen escasa capacidad. Dan para una cena no muy larga.

Tecno Air System: Llamativo diseño para suelo

Estufa de suelo de empaque con un precio ya respetable. Muy llamativa por tamaño y diseño. Este tipo de productos ofrecen más potencia de calor que los de sobremesa, pero también están pensados para salones grandes donde luzcan más.

Por tanto, tampoco es un dispositivo que caliente todo un salón si es considerable ni una vivienda media.

Que no sea necesario ningún tipo de instalación, y por tanto poder cambiarla de sitio (aunque tampoco se trata de una estufa ligera), supone un plus adicional si se quiere cambiar la decoración.

La capacidad del depósito, en general una de los ‘contras’ de estas opciones, da para unas cuatro horas de llama, tiempo variable en función de la intensidad.

Kratki Ball: Apuesta por la originalidad

Un modelo que apuesta decididamente por el diseño sobre cualquier otra cosa. Su originalidad es su mejor baza y se paga. Colgada en la pared da más impresión de cuadro que de estufa.

Además se pueden adquirir complementos como piedras transparentes que, alrededor del quemador, realzan aún más la estética.

Su autonomía de funcionamiento está también sobre las cuatro horas. El quemador no es demasiado grande pero, como se apuntaba, este modelo vende sobre todo vistosidad y lo logra de largo.

Purline Syke: Una alternativa para techo

Como se señalaba, las biochimeneas de techo son modelos menos extendidos y están en la gama de precio alto-muy alto (algún modelo se puede acercar a los tres mil euros).

Obviamente, además de su precio, son mucho más complicadas de instalar de hecho, mejor dejarlo en manos de profesionales). Resistentes y robustas. Su quemador y depósito no varía mucho sobre otros modelos menos aparatosos.

Última actualización el 2020-07-26 at 10:03 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados