Saltar al contenido
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content

Las mejores fuentes de chocolate para deleitarse con sus sabores

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (2 votos: 5,00 de 5)
Cargando...
Germán Temprano
Artículo actualizado el viernes 14 de mayo

No se trata de un dispositivo muy común en los hogares, todo lo contrario al menos en España, pero siempre es buen momento para conocer estos dispositivos que hacen las delicias de los niños y de los no tan niños por su vistosidad y exquisitez de sabores.

Las fuentes de chocolate penetran poco a poco en el ámbito doméstico de la mano de la variedad de modelos y de precios que posibilita tener una en casa por un desembolso muy asequible.

De las analizadas, nos hemos decantado por un modelo de pequeño tamaño de la marca Princess  muy adecuado para uso en familias de número convencional o cenas de parejas.

Con esta dimensión, su uso puede ser más frecuente que si se opta por una fuente de mucha mayor capacidad más para fiestas muy esporádicas.

Además, será más fácil de guardar. Está fabricada con materiales de calidad y a un precio bastante económico.

¿Qué chocolate se usa?

Antes de adentrarnos en los detalles sobre el dispositivo en sí, hay que detenerse en un factor fundamental para sacarle el mejor rendimiento. De nada servirá tener una sofisticada y cara fuente si el chocolate elegido no es el adecuado.

De este modo, el éxito o no dependerá en buena medida de la elección previa del ingrediente principal.

Como norma genérica, lo más aconsejable es que tenga el mayor porcentaje de cacao posible. Para hacernos una idea porcentual, hablamos de un mínimo del 60% de cacao y un 35% en el caso de la manteca de cacao.

Tampoco es un gran problema ya que, como es imaginable, hay en el mercado un amplio catálogo de chocolates específicos para estas ocasiones. Incluso los hay multicolores para ganar en atractivo y efectividad estética.

Con qué acompañarlo

Para cerrar este capítulo de ingredientes, aconsejamos acompañar las fondues de chocolate con:

  • Frutas: El complemento más extendido en forma, por ejemplo, de plátanos, manzanas, peras o lo que guste.
  • Galletas: También bastante clásico, aunque para golosos de categoría.
  • Frutos secos: En el contraste de sabores está la gracia, aunque luego lo que cuenta es el gusto de cada cual. Además de estos ejemplos, también se puede añadir algún licor a la mezcla en el caso de fondues para adultos para cambiar un poco el sabor.

Cómo funciona

Se basa en un mecanismo denominado tornillo de Arquímedes. Es un cilindro hueco, situado sobre un plano inclinado, que permite elevar el cuerpo o fluido situado por debajo del eje de giro. En este caso el chocolate.

El motor del dispositivo también genera el calor necesario mantener en estado líquido el chocolate.

Muy importante señalar, luego insistiremos, que el chocolate se derrita previamente y se vierta líquido en la fuente en la parte inferior para que suba de inmediato hasta la superior y vaya cayendo en cascada.

Consejos de uso

Con independencia de las peculiaridades de cada modelo, hay unas pautas genéricas previas a su uso que aportamos.

  • Nivelación: Hay que asegurarse de que se sustenta sobre una superficie lisa y recta. Es una medida previa muy importante.
  • Protección: Más que recomendable que esa superficie, además de recta, se proteja con un mantel o similar ya que la capacidad de manchar del chocolate es muy elevada.
  • Limpieza previa: Antes de ponerla en marcha hay que revisar que esté muy limpia y, si no es así, proceder a hacerlo en todos sus componentes.
  • Control: El chocolate ha de estar siempre vigilado para que no esté expuesto a corrientes o elementos que lo pueda afectar ya que es bastante delicado. Hay que tener cuidado tanto en exterior como en interior (ventilador o aire acondicionado).
  •  Preparación previa: Antes de empezar el proceso hay que pasar el chocolate al baño maría para derretirlo o, lo más práctico, meterlo en el microondas entre cinco y 10 segundos y revolverlo con una paleta. Una vez líquido se vierte.
  • Chocolate sobrante: Se puede volver a consumir sin problema. Si es en estado líquido basta con verterlo a un recipiente apto para microondas y guardarlo. Si ya se ha solidificado, primero se derrite y luego se guarda igual.

 Qué tener en cuenta

  • Capacidad: Es tan amplia la horquilla que hay que calibrar bien cuáles van a ser las necesidades o el uso. Para hacerse una idea puede ir de una capacidad de medio kilo, que puede llegar para unas cinco personas, hasta cinco o más kilos, una opción ya para fiestas muy concurridas.
  • Emplazamiento: Ya hemos destacado la importancia de que el dispositivo se coloque encima de una superficie muy lisa y recta. En caso contrario, el fluir del chocolate puede verse afectado.
  • Potencia: Hay que dejar claro, y ya lo hemos apuntado, que, por buena y potente que sea la fuente es necesario un precalentamiento previo del chocolate (baño maría o microondas). Aún así, hay modelos más potentes que sí permiten intensificar el derretimiento del chocolate. Serán más caros, eso sí. Materiales: Como pautas generales, tender a materiales ajenos a la corrosión, seguros y resistentes para garantizar su durabilidad. Ejemplos, acero inoxidable o plásticos duros y resistentes.
  • Limpieza: No hay que negar la evidencia: la limpieza cuando hay chocolate por medio resulta un engorro. Esto es extensible a las fuentes que no resultan sencillas de limpiar de manera exhaustiva. Además, hay que hacerlo, obviamente después, cuando resulta más complejo, y también, más sencillo, antes de usarla. Dentro de este proceso, sí se puede echar mano de trucos de gran eficacia como no dejar que se seque y solidifique el chocolate restante y lavar con agua caliente. Desmontar todo lo posible y proceder al limpiado.
  • Polivalencia: Se trata de un producto muy específico y, por tanto, no es este uno de sus fuertes, aunque sí se pueden encontrar dispositivos que sirvan para fondues de chocolate y que, con sistemas de calentamiento por separado, también valgan para otros fundidos como caramelo o fondue de queso.
  • Ruido: No es un factor de primer orden, pero si se va a usar normalmente en interior tampoco sobra conocer cuál es el ruido que emite en funcionamiento.

Pequeña pero eficaz en su ámbito: Princess 292994

Como se apuntaba al principio nos hemos decantado por una fuente pequeña ideal para familias de número convencional o cenas de parejas.

Estas dimensiones se adaptan mejor a ocasiones más normales y tienen ventajas como la frecuencia de uso y la facilidad para guardarlo nuevo.

Es decir, este dispositivo hace las delicias de los niños, pero hacer un desembolso importante por un aparato que se va a usar de manera muy esporádica, por ejemplo en una fiesta infantil, es para pensárselo.

En este contexto hablamos de una altura de solo 22 cm con un diámetro de 15 cm que, sin embargo, da para tres niveles para que fluya de manera constante y suave el chocolate líquido.

Como es norma general, su eficacia en el uso depende mucho de la preparación previa del chocolate. Cuanto más líquido esté, mayo fluidez del caudal y mayor vistosidad mientras dure el dulce.

Incorpora un control con dos opciones. Una para encender el calentador que mantiene a temperatura adecuada el chocolate y otra que pone en marcha el motor.

Viene con piezas antideslizantes y, muy importante, aunque común en esta gama, se desmonta de manera sencilla para facilitar la limpieza.

Diseño original y óptima capacidad: Richard Bergendi

De una modelo mini a otro que justo duplica el tamaño y también precio. Se trata de una fuente más sofisticada y original.

También, como es obvio, con mucha mayor capacidad ya que llega hasta el kilo y medio de chocolate con un mínimo de 900 gramos.

Tiene también, debido a un diseño que se sale del canon normal, un importante componente estético. Todo ello sube el precio de manera notable.

Una de las bazas más importantes que señala el fabricante es la propia capacidad que tiene de derretir el chocolate en el propio recipiente.

Sin embargo, no solo en este modelo sino en todos en los que se señale esta cualidad es siempre recomendable hacer un calentamiento previo del chocolate ya que dejar todo el proceso para la fuente no suele dar resultados satisfactorios.

Muy resistente: Clatronic SKB 3248

Rebajas

Muy sobria de aspecto exterior con el tanque de acero inoxidable y los mandos de control como únicos componentes además de los tres niveles que incorpora.

Muy fiable y resistente ya que es capaz de estar fluyendo de manera continua durante bastantes horas, algo muy práctico en el caso de fiestas, por ejemplo.

Por precio anda en la zona media, aunque por las prestaciones que garantiza resulta bastante asequible.

Una de las objeciones es que el desmontaje no es total ya que la base es una pieza y, por tanto, ya hemos advertido que la limpieza del chocolate no es una tarea de gusto.

Estilo retro: Cecotec

Una fuente que, a sus cualidades de funcionamiento, suma una bonita estética retro con un llamativo color en un recipiente fabricado en acero inoxidable.

Con su potencia de 90W cuenta con una óptima capacidad para mantener el chocolate que se eche en su base inferior ya derretido (no olvidar nunca este necesario paso previo).

Tres niveles de cascada con un fluir suave y constante y componentes totalmente desmontables que, para facilitar su limpieza, se pueden meter en el lavavajillas. También resulta muy útil para guardarlo ocupando menos espacio.

Buena fiabilidad: Domo DO916CH

Otra opción de buena capacidad y precio por encima de la media. En este caso de diseño clásico. Muy fiable gracias a un sistema de engranaje de forma helicoidal.

Cuenta con dos diales. Uno para regular el calentador y otro para el motor. Su tamaño por encima de los modelos más estándar le permite tener cuatro niveles.

El desmontaje es bueno y casi completo y además se puede meter en el lavavajillas, lo que hace que su limpieza sea relativamente sencilla.

Última actualización el 2021-06-15 at 02:10 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados