Saltar al contenido
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content

Los mejores compresores portátiles para evitar percances por la presión de los neumáticos

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (4 votos: 4,25 de 5)
Cargando...

Artículo actualizado el

Germán Temprano

Junto a los cargadores de batería, los compresores de aire portátiles conforman un importante kit para evitar desagradables sorpresas en los viajes en coche.

La presión de los neumáticos es un indicador prioritario en la seguridad del vehículo. A veces por no encontrar a tiempo una estación, perder presión puede desembocar en un percance serio.

Con estos dispositivos se evita esa eventualidad. De los seleccionados hemos optado en primer lugar por el modelo 150PSI de la marca Autsca por su facilidad de uso y eficiencia a un precio bastante económico.

Qué es y cómo funciona

Son máquinas ideadas para subir o bajar la presión y desplazar gases o vapores (también conocidos como fluidos compresibles).

Tiene como finalidad comprimir el aire ambiental (o cualquier gas), almacenarlo y extraerlo.

La compresión se basa en un intercambio de energía entre la máquina y el fluido. Se genera energía de flujo y así se incrementa la presión.

Para hacerse una idea gráfica, digamos que los compresores de aire son la versión tecnológicamente avanzada de las bombas con las que se inflan las ruedas de las bicicletas.

¿Qué es el caudal de aire?

Es la cantidad de aire comprimido, medida como volumen, que se suministra a través del compresor por unidad de tiempo. Generalmente se expresa en litros por minuto (l/min).

Tiene que estar siempre referido a las condiciones de temperatura, presión y humedad en que se ha medido.

Para qué sirve

En el caso de los compresores que son objeto de esta comparativa su utilización prioritaria es el inflado de los neumáticos.

Como es evidente no es un uso exclusivo ya que sus características le hacen también eficaz para el hinchado de utensilios de playa que lo requieran (colchonetas, embarcaciones de goma, flotadores…) o diversos tipos de balones y pelotas.

Sin embargo, hay otras opciones de compresores que abarcan tareas del jardín o el hogar vinculadas a la limpieza o trabajos de pintura y barniz. Por supuesto, nada tienen que ver en tamaño y precio con los portátiles.

Qué ventajas tiene

  1. Un tamaño que facilita llevarlo en el maletero de coche y aprovechar sus prestaciones
  2. Controlar la presión de las ruedas sin necesidad de tener que ir a algún sitio especializado
  3. Dotar de mayor seguridad al vehículo gracias al reglaje correcto de la presión ya que se reparte de manera uniforme la carga soportada
  4. Suelen traer iluminación y pantallas para poder usarlos con poca luz y saber en todo momento los niveles de inflado además de servir de señal en caso de emergencia
  5. Algunos modelos memorizan la presión correcta de los neumáticos del vehículo

Qué tipos hay

En el grupo de los portátiles podemos, a su vez, distinguir los siguientes:

  • Autónomo: Su carácter inalámbrico le dota de un plus para moverlo y para usarlo en lugares al aire libre sin tomas de corriente. Basta con llevar cargadas sus baterías.
  • Silencioso: Como es lógico, su baza es que el sonido sale bastante atenuado. No así su precio ya que resultan más caros.
  • Mini: Cuneta con corriente eléctrica, pero por su tamaño se le puede suministrar energía también desde la toma del encendedor del coche.
  • Multiuso: Hay opciones que hacen las veces de compresor y arrancador de batería, lo que no deja de ser un dos en uno muy interesante si se hacen largos viajes por carretera.

Qué tener en cuenta

Potencia: Suele ser el primer factor en este tipo de dispositivos. Los compresores portátiles suelen tener potencias bajas de entre 1,5 y 5 CV. Cualquier de ellos sirve para ruedas convencionales o utensilios de ocio, pero, en función de la gama del vehículo, hay que tener más en cuenta este parámetro.

Rapidez: La velocidad de inflado es fundamental sobre todo cuando tienes algún percance en la carretera y te ves obligado a pararte a inflar algún neumático. Aquí la horquilla es muy amplia y marca la calidad del producto de manera notable. Así, como referencias, puede oscilar entre 3-5 minutos al cuarto de hora.

Presión: Normalmente con hasta 6 bares tendrán suficiente para cumplir su función. Es un indicador válido para prácticamente todos los modelos de neumáticos.

Longitud del cable: Si no es autónomo, muy importante que tenga, como mínimo, tres metros de cable, para llegar de manera cómoda a las cuatro ruedas.

Alimentación: Como ya hemos indicado, los hay para red eléctrica, para toma de encendedor del coche y red y modelos con batería.

Versatilidad: Como también hemos adelantado, su cometido prioritario es el inflado de ruedas, pero suelen traer boquillas y adaptadores para sacarles más partido con objetos como los ya mencionados (pelotas, balones o complementos de goma para la playa).

Tamaño y peso:  No es, por la propia naturaleza de los compresores aquí analizados, un factor de primer orden ya que suelen ser todos compactos y ligeros. No obstante, hay variedad y hay que tener en cuenta del espacio que se dispone en el maletero o se va a dejar en casa y nos permite comprar uno más grande.

Durabilidad: Añadimos una característica común como es la calidad de los materiales de fabricación en aras de una larga vida útil del compresor. Suelen estar hechos de plástico duro y aluminio para que sean ligeros sin que por ello no tengan que ser resistentes.

Pantalla LCD: Ya suele venir incorporada en la mayoría de ellos y resulta muy práctica para ver de manera clara los importantes indicadores de presión. Algunos modelos traen de serie unos puntos led para ser vistos por la noche en el caso de tener que parar a inflar las ruedas.

Óptimo rendimiento a buen precio: Autsca DC-12V 150PSI

Sencillo, eficiente, compacto y económico. Un cúmulo de cualidades que sitúan a este modelo en este primer puesto. Un accesible cuadro de mandos y una óptima y visible pantalla digital permite tener una información rápida y clara.

Incorpora como funciones el selector de medidas de presión, los botones para subirla o bajarla y un botón central de encendido.

La facilidad de uso se resume en fijar en pantalla la presión correcta de la rueda y pulsar el encendido. El compresor arranca y se para por sí mismo cuando llegue al número marcado. Para ser un modelo de 12V la velocidad resulta correcta.

Es bastante robusto y cuenta con un cable de notable longitud para acceder sin problemas a las cuatro ruedas en el caso de los coches. En cuanto se conectan las distintas boquillas da cuenta de la presión de la que se parte.

Trae de serie tres adaptadores para inflar otro tipo de objetos menores y cuatro tapas de válvulas de neumáticos.

Otra de las ventajas es que se le puede suministrar energía a través del encendedor del coche y que cuenta con una luz suficiente para usar el dispositivo por la noche sin problema y, a la vez, hacerse ver.

En suma, un aparato muy útil ayudado por su manejable tamaño, su ligereza, apenas sobrepasa el kilo, y por un precio más que asequible. Nunca sobrará.

Opción a batería: Veeape

Una de las opciones alimentadas a batería de litio y, por tanto, con la ventaja del acceso sin problemas a las ruedas y el inconveniente de estar pendiente del estado de la carga.

De tamaño muy reducido (más pequeño que un smartphone), peso liviano (apenas medio kilo) y con una velocidad de hinchado apreciable.

Para hacerse una idea, para una rueda de utilitario bastante baja puede adquirir la presión correcta en un margen de 8-10 minutos.

En el caso de bicicletas el inflado está en torno a los tres minutos y con la carga al completo daría para ocho unidades. Para moto, el fabricante estima seis minutos.

El cuadro de mandos es otra de sus bazas principales ya que la sencillez de uso es máxima. Basta con pulsar el icono del vehículo u objeto se va a inflar.

Tiene cuatro opciones: coche, moto, bicicleta y balón. Las presiones predefinidas se pueden variar. Como objeción, extrapolable a la gran mayoría de los modelos de esta gama, es muy ruidoso.

Buen acople: WindGallop

Muy práctico, se guarda en cualquier hueco del maletero y está fabricado con materiales de calidad. Todo ello a un precio muy económico.

Se trata de un compresor de 12V con mediciones en distintas unidades (PSI, BAR, KPA o KG/cm2) y con acople de presión en vez de rosca. Normalmente esto provoca que se pierda muy poca presión al ponerlo y quitarlo.

También cuenta con una buena longitud (3,5 metros) para moverlo alrededor del coche y conectarlo. La luz incorporada puede ser muy útil como aviso si te quedes en la carretera de noche y sirve a la vez de linterna.

No es de los más ruidosos, siempre dentro de los márgenes en los se que mueven estos aparatos, y de potencia va bastante bien para tratarse de un modelo de precio tan asequible.

Alternativa mini: Michelin 009518

Alternativa mini de una de las marcas punteras en el sector de los neumáticos. Tan compacto como para entrar en la palma de la mano con una precisión de 0,05 bares hasta 3,5, por debajo de lo habitual en esta gama.

Es muy sencillo de usar ya que juega con dos botones de distinto tamaño. El pequeño para cambiar las unidades del lector y el grande para inflar.

No es un dispositivo ideado para inflar todas las ruedas de un coche de manera continuada, hay que tenerlo claro. Sin embargo, sí que cumple en tareas muy puntuales que afecten a la baja presión de alguna rueda.

Sencillo y correcto: Akface

Algo más grande, pero muy sencillo y perfectamente acoplable al maletero. Dispositivo en la media por prestaciones y precio. Niveles de ruido aceptables y correcta velocidad de inflado.

Sus cuatro boquillas adicionales posibilitan también una óptima versatilidad y su sencillo manejo se refuerza con la parada automática cuando se alcanza el nivel de presión prestablecido.

En suma, una opción bastante completa a un buen precio.

Última actualización el 2021-09-26 at 07:40 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados