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Las mejores mochilas del mercado para fumigar con comodidad y eficacia

Las mejores mochilas del mercado para fumigar con comodidad y eficacia
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La jardinería y la agricultura cuentan con un amplio catálogo de productos que va desde los más básicos a otros ya orientados a espacios muy específicos, labores de gran envergadura o al ámbito profesional, entre ellos las mochilas fumigadoras o pulverizadoras.

Las mochilas fumigadoras y pulverizadoras ofrecen una buena solución para rociar plaguicidas y herbicidas en extensiones amplias de terreno donde, de no contar con este utensilio, se convertiría en un trabajo duro.

Entre las seleccionadas situamos como líder un pulverizador de Oregon por su óptima capacidad para el tratamiento de jardines, buena presión, comodidad a la hora de llevarlo y un precio asequible para su tamaño y prestaciones.

¿Qué es y para qué sirve una mochila fumigadora?

Se trata de un pulverizador portátil que se fija a la espalda con correas, de ahí su nombre, y que pueden ser manuales o motorizados. El contenido que se le dé a ese recipiente marcará su función.

En el caso de las fumigadoras que nos ocupan permiten un alto rendimiento en labores como, obviamente, el fumigado contra insectos, labores con herbicidas o tareas de limpiezas exhaustivas.

También es un utensilio muy práctico si se tienen muchas plantas de complicado acceso a la hora de regarlas ya que con la lanza esta tarea se simplifica.

Una mochila fumigadora, por partes

Podemos distinguir los siguientes componentes:

  • Depósito. Parte central en la que se vierte el líquido.
  • Tapa. Ubicada en la parte superior del recipiente. Libera presión si hay demasiada en el interior para dar mayor seguridad.
  • Bomba. Contiene el agitador hidráulico. Este se basa en el uso de boquillas que inyectan fluido en el interior generando el movimiento del líquido.
  • Boquilla. Algunas llevan un filtro para impedir agentes extraños en el líquido.
  • Palanca de bombeo. Es el componente con el que se regula la presión.
  • Lanza o tubo de aspersión. Por donde transita el líquido desde la manguera a su salida por la boquilla.
  • Válvula con gatillo. Acciona la salida del líquido o la detiene cuando se deja de presionar.
  • Correas de agarre. Se fijan a la espalda y se ajustan a modo de mochila.

Cómo funciona

Las mochilas fumigadoras funcionan a través del recipiente que proporciona una presión constante que asegura a su vez que el líquido se rocía de manera uniforme.

Algunas mochilas fumigadoras están equipados con un manómetro en la válvula que indica la presión de la pulverización.

Están conectadas a una bomba que permite expulsar las sustancias al exterior mediante un tubo de aspersión.

El recipiente tiene distintas capacidades (el rango puede variar de los 5 a los 25 litros con saltos con diversos pasos intermedios de capacidad como 16 o 12 litros) y se suele llenar de agua y abono o de herbicida.

Dentro del depósito hay además una válvula de presión que se puede regular para determinar la cantidad de líquido que debe salir en cada momento.

Las mejores mochilas fumigadoras

Cómoda y eficaz: Oregon

Ocupa el liderato de las mejores mochilas fumigadoras una mochila de notable capacidad si se trata de un uso doméstico para jardines con sus 16 litros (se distribuye también en 20).

Aúna tres cualidades que justifican su privilegiada posición como son la eficacia, la comodidad para llevarla a la espalda y la facilidad de uso. Por precio no es de las más baratas, pero sí de óptima relación con su calidad y prestaciones.

Como datos concretos, la longitud del tubo y la lanza de pulverización está en torno a los dos metros. En la lanza se pueden acoplar dos tipos de boquilla.

Especialmente recomendada para su uso con insecticidas y herbicidas, este pulverizador mochila es también muy eficaz para un uso más común como es la limpieza exhaustiva y la desinfección de viviendas.

Resuelve bien uno de los potenciales inconvenientes como es la fatiga que puede causar estar durante un tipo prolongado con peso en la espalda. Gracias a su diseño ergonómico adaptable se gana en comodidad.

No es un modelo muy generoso en cuanto a accesorios, principalmente boquillas, pero las dos que trae de serie se pueden cubrir las tareas más comunes.

Como detalle de utilidad el material del tanque es lo suficientemente translúcido para saber cuánto líquido queda en su interior.

Muy doméstico: Gloria

Incluimos por su utilidad en el ámbito doméstico este pulverizador que no llega a mochila, pero cumple prácticamente las mismas funciones en pequeños jardines para potenciar su cuidado.

Su reducida capacidad de 5 litros le permite ser llevado al hombro colgado de una cinta enganchada al recipiente. A pesar de su tamaño ofrece una presión más que correcta para sus funciones y cuenta con una válvula integrada de seguridad.

Como se deduce, otra de las ventajas de este pulverizador de hombro es que su precio resulta muy económico y más para lo funcional que resulta.

Incluso tiene la posibilidad de incrementar estas prestaciones ya que se le puede equipar con un compresor a batería para aumentar de manera automática la presión del pulverizador.

En cuanto a su boquilla trae de serie una de cono hueco fabricada en latón y que resulta bastante consistente. En suma, ideal para pequeños jardines.

Económica y con accesorios: Bricomed

De regreso a la capacidad media con esta mochila de también 16 litros de tanque y una horquilla de presión variable de 2 a 4 bares.

Una de sus principales bazas, dentro de ese rango de capacidad, es un precio bastante asequible para sus prestaciones y, muy importante, para los diversos accesorios que incluye (juntas de goma, boquillas o pasadores).

Buen producto para el desembolso que supone ya que, por ejemplo, puede ser de alta utilidad para regar plantas si se tienen muchas en complicados accesos. La lanza permitirá llegar bien sin que se desperdicie agua.

Como objeción puntual es posible que las correas de agarre puedan resultar algo cortas para determinados usuarios. Para uso esporádico cumple de manera sobrada.

Versión eléctrica: Novuki

Otro nivel tanto en prestaciones como en precio. Una mochila pulverizadora ya orientada a otros cometidos de mayor envergadura como la limpieza exhaustiva de colegios, centros sanitarios o espacios urbanos.

Como datos específicos se trata de una mochila con un tanque de 12 litros con capacidad para pulverizar por minuto entre 400 y 750 mm de líquido.

Su motorización le permite un largo alcance de su pulverización. En concreto, el horizontal se mueve en la horquilla de 5 a 6 metros y el vertical se reduciría de 1,5 a dos metros.

Una mochila muy sencilla de usar por intuitiva, cómoda de llevar a la espalda y a precio razonable para las altas prestaciones que ofrece.

Para uso frecuente: Matabi

Una mochila de 16 litros de capacidad algo cara para la media de esta gama, pero fiable y consistente para hacer un uso intensivo de ella.

Puede cubrir zonas desde 400 m2 y, por tanto, puede resultar muy práctica tanto para jardín como para zonas de cultivo.

Uno de sus puntos fuertes es la comodidad en la pulverización gracias, en buena medida, a unas correas acolchadas y regulables.

También cuenta con un buen paquete de accesorios con un codillo para herbicidas y boquillas de abanico, espejo y disco.

Tipos de boquillas

Indicamos algunos:

Cónica

Por la forma en la que sale el líquido.

De cuatro agujeros

Los que lleva habilitados para expulsar el líquido por otros tantos puntos.

Cónica dual

Con dos salidas de tipo cónico que abren a derecha e izquierda la pulverización.

Abanico

Una boquilla que, por su diseño, procura una gran superficie de pulverización en forma de ese abanico que le da nombre

Equipo de protección

Como es lógico por los componentes con los que trata, el proceso de fumigación con mochila exige medidas de protección para evitar riesgos.

Así, para el cuerpo se recomienda un mono de trabajo de material impermeable para que no absorba los productos químicos.

También son necesarias botas de trabajo de goma y unos guantes de plástico. Como complemento no está de más usar una mascarilla y unas gafas de seguridad.

Qué tener en cuenta antes de adquirir una mochila fumigadora

Superficie

Como es evidente, nada tendrá que ver una mochila fumigadora para un pequeño jardín, al que le bastará con un depósito de cinco litros o poco más, con otra para grandes extensiones agrícolas.

Tipo

También muy vinculado al anterior. En función de la intensidad de trabajo se puede optar por manuales, eléctricas (propias de trabajos ya profesionales), de carretilla…

Presión

Muy variada en función del tamaño y la calidad del dispositivo. Para uso doméstico en jardines no será necesaria muy alta.

Accesorios

Principalmente diversidad de boquillas como las ya mencionadas en el apartado de tipos.

Al manipular este tipo de mochilas es imprescindible usar guantes y un mono de seguridad
Al manipular este tipo de mochilas es imprescindible usar guantes y un mono de seguridad

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Última actualización el 2022-12-10 at 06:20 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados