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Las mejores máquinas para hacer en casa los churros de toda la vida

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Sin duda, los churros, por su popularidad, forman parte esencial de nuestra cultura gastronómica. Su sencilla receta ha sobrevivido generaciones y generaciones sin que se tenga muy claro su origen (algunos dicen que morisco). Y hacerlos en casa, con las mejores churreras del mercado, está al alcance de cualquiera.

¿De qué están hechos los churros?

Harina, agua y sal son los ingredientes con los que se elabora la masa de los churros. Una vez fritos en aceite (o cocidos en función de la máquina que se elija) hay otro ingrediente que cobra importancia como es el azúcar en el que se suelen rebozar.

Los más clásicos de churrería tienen forma de lazo, aunque también se hacen rectos con máquinas específicas para ello.

¿Qué son las churreras y cómo funcionan?

Como ya hemos adelantado, a la churrera de siempre se han sumado otros dispositivos totalmente distintos.

En todo caso, por orden de tradición, definiremos la primera como un utensilio cilíndrico con dos agarres para las manos y un émbolo (cilindro de madera) para introducirlo y presionar la masa aprovechando la presión del extremo del cilindro de madera contra el cuerpo (proceso de extrusión).

Esa sería la churrera-tipo de antes. Ahora, por ejemplo, ya hay alternativas sin agarres laterales y sistemas de extrusión distintos que prescinden del cilindro de madera e incluso con formas rectangulares que recuerdan más a las sandwicheras.

Ilsa: Fácil empuje

Un modelo que se parece ya poco a las tradicionales churreras, pero que resulta eficaz en su tarea principalmente gracias a la palanca de gran tamaño que sirve para llevar a cabo el proceso de extrusión.

Con carácter general, hay que prestar mucha atención a la elaboración de la masa para que no quede demasiado apelmazada y dura. Si es algo más líquida mejor y el sabor no pierde.

Las máquinas de churros caseras no tienen la capacidad ni la potencia que puedan tener las industriales y, por tanto, a menudo el deterioro o la rotura del material o de los componentes obedece a haber forzado sus prestaciones.

Otra de las cualidades más a tener en cuenta en este modelo líder es que cuenta con hasta ocho boquillas distintas (tres de plástico) lo que le dota de una gran versatilidad en las formas (también puede hacer pastas).

Su cilindro es metálico, pero no todas sus piezas, aunque no se resiente el uso del producto siempre que se tenga en cuenta la densidad de la masa.

Una de las objeciones es que, al carecer de asas, la sujeción ha de hacerse directamente en el cilindro. En todo caso, con la práctica, como es lógico, se gana pericia en el manejo.

Flores Cortés: Clásica en estado puro

Las viejas churreras nunca mueren y para demostrarlo nada mejor que un modelo artesano que todavía resulta útil y da un toque vintage a la cocina. Eso sí, el precio está bastante por encima de la media.

Con un cilindro espacioso para casi un kilo de masa, un material resistente y, muy importante en estos modelos, unas contundentes soldaduras en las asas para que no se desprendan con la presión.

Su diseño sigue el milímetro las pautas clásicas con el émbolo de madera para empujar la masa que, en este caso, sí que admitirá algo más de densidad.

El metal de fabricación está galvanizado (se mete en zinc fundido a 450º) con el fin de evitar la oxidación y la corrosión.

Estar concebida como una sola pieza hace que solo cuente con una boquilla. Esto puede ser un inconveniente, pero quien se decide por esta pieza lo hace a medio camino entre la utilidad y un diseño que es como es, antiguo, y en eso reside uno de sus principales atractivos.

Beper BT.600Y: Un concepto distinto

De un extremo cronológico a otro. De una churrera que usaban nuestros abuelos a una máquina para cocinar churros que jamás hubieran sabido que era tal.

Un dispositivo eléctrico con un diseño que le asemeja a una sandwichera y con complementos impensables en otros tiempos como laca antiadherente y un mango termoaislante. Hay que dejar claro que cocina churros, pero no los hace.

Un concepto pues radicalmente distinto con la ventaja de eliminar grasas procedentes de la fritura en aceite gracias a una cocción uniforme.

Tiene capacidad para tandas de cuatro unidades y el cierre permite cambiar la posición y poner la máquina en posición horizontal o vertical.

Otra de las ventajas es que evita el proceso de extrusión con la masa y posibles riesgos de deterioro o rotura del producto. En todo caso, una opción alternativa a un precio razonable.

StarBlue: La baza de la polivalencia

Polivalente y muy económica. Ocho boquillas distintas para variar de formas y un material plástico resistente siempre que la densidad de la masa acompañe.

Muy fácil de montar y desmontar, uso sencillo y también se lava sin problemas por piezas. Por tanto, una opción interesante de lo más doméstico.

El prensado de la masa es bueno y así deber ser para evitar que se formen burbujas y salte el aceite al freírlos.

Como objeción puntual, la forma redondeada del mecanismo para empujar la masa puede hacer que a veces se resbale la mano. Basta con tenerlo en cuenta y agarrarlo con firmeza.

Metaltex: Básica y muy económica

Básica, pequeña y muy barata. Para hacerse unos churros de vez en cuando con una masa adecuada más que práctica.

No está pensada para familias numerosas ni ofrece mucha versatilidad con sus dos boquillas, pero cumple para satisfacer un antojo.

Muy fácil de usar, de plástico y muy sencilla de lavar. Habrá que apretar algo más para llevar a cabo el proceso de extrusión, pero por su precio resulta muy interesante con las salvedades citadas.

Princess: Freidora para churros

Para conseguir el mejor resultado, esta churrera tiene una práctica función de giro. De esta forma, todos los lados de los churros se cocinan perfectamente, lo que garantiza un resultado crujiente.

También cuenta con un indicador luminoso que avisa cuando los churros están listos.

Se pueden preparar cuatro churros a la vez, así que en pocos minutos se puede llegar a una ración completa. Solo hay que verter la crema pastelera en cada molde. Funciona como una sandwichera.

Gracias a su resistente revestimiento antiadherente, se pueden retirar los restos de masa en poco tiempo para que quede totalmente limpia. Además, la churrera es muy compacta y se guarda fácilmente.

Lifestyle: doméstica y barata

Rebajas

La de Lifestyle es otro ejemplo de pistola de repostería o manga pastelera especializada para crear los mejores churros en familia.

A diferencia de la de Metaltex, esta máquina tiene 8 boquillas diferentes, lo que abre bastante el abanico para las diferentes formas.

Se puede usar para hacer porras, además de los tradicionales churros. Además, es apta para lavavajillas.

CGOLDENWALL: la más profesional

Como puede deducirse por su tamaño y su precio, esta es la máquina más profesional de toda la selección. Más pensada para un negocio que para particulares, pero también apta para los verdaderos amantes de la churrería.

Esta máquina está equipada con una freidora eléctrica de 6 litros, que tiene una velocidad de fritura más rápida y una mayor eficiencia.

Además, viene con cinco juegos de modelos de acabado que pueden producir churros de diferentes tamaños.

Su cilindro tiene doble protección, lo que puede garantizar la seguridad de quien la usa y mejora las deficiencias de las máquinas de churros de estilo antiguo.

Paladín: el mejor chocolate caliente para acompañar

Rebajas

Como broche final de esta selección, había que incluir un buen chocolate para acompañar a los churros que se vayan a cocinar.

Por eso la elección es el famoso y mítico chocolate caliente Paladín.

Es fácil y rápido de preparar. Solo hay que añadirlo a una taza de leche, removerlo, ponerlo en el microondas un minuto ¡y listo!

En este sobre hay chocolate para 10 raciones en su envase zip autocierre de 340 gramos.

En el mercado hay diferentes modelos de churreras para disfrutar de unos churros de forma fácil y económica
En el mercado hay diferentes modelos de churreras para disfrutar de unos churros de forma fácil y económica

Por qué tener una churrera

Hay churros congelados, pero no es lo mismo ni por sabor ni siquiera por el entretenimiento familiar que puede suponer hacerlos en casa con las churreras.

Incluso sí se hacen muy de vez en cuando, y gracias a su precio más que asequible y un tamaño que no estorba, merece la pena tener una, aunque sea básica. Si se hacen de manera más frecuente las opciones son múltiples.

Qué tipos de churreras hay

Distinguimos tres grandes clases de churreras:

  • Tradicional: En su forma ya que en materiales también han evolucionado con gran expansión del plástico y derivados. Son las más baratas con excepciones en aquellas que, precisamente, imitan por forma y material a las más antiguas y se fabrican de manera artesanal. Muy fáciles de usar. Se limpian bien siempre teniendo en cuenta que las características de la masa no lo pone fácil.
  • Pistola: Su material varía en función de la calidad y el precio (metálica o de plástico). Muy manejables y también fáciles de limpiar, aunque su principal ventaja es su carácter polivalente (por ejemplo, cambiando boquillas se podrán hacer hasta galletas).
  • Eléctrica: Su forma es totalmente distinta, hacen churros rectos y no precisan de aceite, lo que les da la ventaja de ser más saludables.

Ventajas de las churreras

La principal es que, dado que los ingredientes que precisa son de lo más común, tener una máquina de churros en casa te permite hacerlos en cualquier momento sin estar condicionados a los horarios de los establecimientos especializados.

Otra, ya señalada, es su bajo precio en los modelos más sencillos (el aumento de alternativas también redunda en una mayor horquilla económica).

Qué tener en cuenta

Señalamos algunos de los factores a considerar antes de su compra.

Material de fabricación

Con independencia del material, primero que esté homologado como apto para la alimentación.

Una vez comprobado, si se opta por el metal será a priori un producto más sólido, aunque, en la actualidad, dan muy buenos resultados materiales como la silicona o determinadas resinas.
En todo caso, debe ser un material totalmente insípido, resistente y al que no se le pegue la masa en exceso.

Facilidad de uso

En general, las churreras no revisten gran dificultad en su uso, aunque sí hay que tener cierta precaución ya que la masa se vierte a aceite muy caliente.

En los modelos de antes y en los de ahora que los imitan, hacer presión con el cuerpo a la vez que se traza, por ejemplo, un circulo concéntrico para luego cortar los churros exige también cierta maña.

Número de boquillas

En el caso de las pistolas es alto debido a su carácter multiuso, en el resto al menos que dé para hacer las dos variantes más populares como son los churros y las porras.

Sin embargo, el diseño también implica a este apartado ya que algunas de las más básicas ya traen distintas boquillas para darles formas diversas.

Diseño

Este aspecto resulta bastante relevante en cuanto afecte a las asas si es que el modelo las incorpora.

Las churreras deben ser ergonómicas y muy fáciles de agarrar. Mejor integradas en el cilindro ya que las de antes en versión metálica tendían a partirse si estaban mal soldadas.

Cilindro

Además de los requisitos ya señalados referidos al material de fabricación, si este es transparente nos permitirá controlar lo que resta de masa. Un aspecto complementario.

Polivalencia

Ya aludida en el apartado de clases de máquinas de churreras al mencionar las pistolas que resultan mucho más versátiles por sus opciones de repostería.

Última actualización el 2021-09-26 at 07:40 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados